Buen balance del cine italiano 76
Novecento, de Bertolucci: Casanova, de Fellini: El inocente, del fallecido Luchino Visconti, y El desierto de los tártaros, de Valerio Zurlini, son las películas que, según infórma la agencia Efe, han merecido mayores elogios de la crítica italiana durante el año 76. La crítica italiana considerando, según la citada agencia, que el nivel de su cine «se mantiene gracias a la presencia fecunda de un grupo de directores que no hace concesiones a las exigencias comerciales de los productores». Ha ido señalando, así mismo, la decadencia de la comedia de costumbres -pese a las preferencias del gran público por los viejos actores que suelen -encarnarlas y el auge masivo de «películas eróticas de bajo nivel». Consignan también la actuación de la censura en filmes bien recibidos por la crítica -como Vicios privados, públicas virtudes, de Mileo Jancso, o La última mujer, de Marco Ferreri - y la consolidación del cine político y comprometido, cuyas máximas expresiones han sido, según la citada fuente, Cadáveres excelentes, de Rossi, y Todo modo, de Elio Pietri.


























































