GENTE
José Luis Borges
al final de una comida que ofreció el general Videla a los escritores argentinos residentes en el país, manifestó que desconocía los méritos -literarios, por supuesto- del resto de los asistentes, «cosa que no sorprendió a nadie -escribe el corresponsal de Pyresa en Buenos Aires-, pues hablar mal de medio mundo es una de sus costumbres. Normalmente sólo tiene loas para los gobiernos militares de derechas -continúa el periodista-, aunque él se defina de demócrata y anarquista, y para los editores que le pagan puntualmente ... ».


























































