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Crítica:
Crítica

Tres pasadas distintas sobre una misma materia novelesca

Más exacto que decir que las tres novelas de Francisco Umbral (Memoria de un niño de derechas, Los males sagrados y Las ninfas), forman trilogía en el sentido de completar cronológicamente un ciclo narrativo, lo es decir que se trata de tres pasadas distintas sobre una misma materia novelesca verdadera, que se laborea mediante tratamientos diversos, como el que pasa un peine de púas diferentes sobre la misma mata de cabello.Adolescencia, casi infancia, y próxima juventud brotan líricamente de un fondo autobiográfico manipulado literarlamente. Si la señal del novelista se halla en la creación de un mundo propio y su dimensión, en la extensión y cohesión del que crea el novelista, a Francisco Umbral le conviene el concepto, porque extiende el suyo mediante diversas coloraciones del mundo que ha elegido exclusivamente para su obra novelesca más característica, cuya última parte, y la más reciente, está en Las ninfas.

Los males sagrados,

de Francisco Umbral.Ediciones Destino, 1976.

La distinta coloración nostálgica es muy sutil, de mínimo espesor diferencial. Umbral sigue cantando el mundo que al ser perdido es el que le hace brotar como novela y como novelista a su aptitud de crónica y de cronista. La nostalgia no sólo canta lo que se pierde, sino que en el caso de Umbral canta lo que se crea, arrancando material novelesco y bien escrito al lirismo vallisoletano de su adolescencia recreada. Umbral dice en su prólogo que en Los males sagrados hay más fantasía porque la madre descubre mejor el último matiz diferencial de sus hijos.

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