El embajador americano en el Líbano, asesinado

El embajador de los Estados Unidos en el Líbano, Francis Meloy, el agregado comercial, Robert Waring y un conductor de nacionalidad libanesa, fueron asesinados ayer en Beirut.Por la noche, Radio Beirut dio cuenta que el embajador y sus acompañantes «probablemente fueron hallados muertos». Poco después, la Casa Blanca confirmó la noticia. El hecho llegó a conocimiento del presidente Ford cuando. estaba reunido con los principales miembros del Consejo Nacional de Seguridad, reunidos en sesión de emergencia.

Un portavoz de la Casa Blanca declaró, poco antes de conocerse la muerte del embajador, que se trataba de una situación «extremadamente grave» y que el Gobierno USA se había dirigido a las autoridades de seis países árabes para dar con el paradero del diplomático.

Meloy, de 59 años, hacía sólo un mes que se encontraba en el Líbano y no había presentado aún sus cartas credenciales. Junto con su comitiva salió alas 10,40 de la mañana de ayer, para reunirse con el presidente electo, Elías Sarkis, con quien tenía una cita a las once en el suburbio de Hazmieh. Los cadáveres se encontraron cinco horas después.

El coche de la embajada, que llevaba los distintivos diplomáticos, fue seguido por otro de escolta durante un trecho. Se dirigió por un trayecto dominado por musulmanes y palestinos que después de pasar por el hospital Berbir, llega a la llamada puerta de Mandelbaum, que separa la zona cristiana de la musulmana.

Aunque el portavoz de la embajada, Christopher Ross, dijo que no se sabía donde desaparecieron el embajador y sus acompañantes, se cree que ello ocurrió en las cercanías de la puerta. Se trata de una zona muy peligrosa, patrullada por elementos izquierdistas, en la que no son raros los enfrentamientos con combatientes de grupos de derechas que merodean por el lugar.

El 22 de octubre, dos funcionarios USA fueron secuestrados y devueltos el 25 de febrero. En el mes de julio de 1975 un coronel del Ejército USA fue también secuestrado y liberado 17 días después.

El presidente Ford convocó urgentemente a su Gobierno para estudiar la situación planteada por el asesinato del embajador norteamericano. A la reunión asistieron Nelson Rockefeller (vicepresidente), Henry Kissinger (secretario de Estado), George Bush (director de la CIA), y otros altos funcionarios.

La muerte del embajador reavivó la crisis libanesa al poner el prestigio de los Estados Unidos en el centro de la controversia que arrojó al país árabe a la guerra civil que dura ya más de 14 meses. No hubo hasta el momento, reacción oficial por parte de los Estados Unidos. No obstante hay noticias que la VI Flota fue puesta en estado de alerta y de movimientos de sus buques cerca de las costas libanesas. Una de sus más importantes unidades, el portaaviones «Guadalcanal», apoyaría las operaciones de evacuación de los súbditos norteamericanos. La VI Flota tiene un valioso apoyo logístico próximo, en la base chipriota de Famagusta.

* Este artículo apareció en la edición impresa del miércoles, 16 de junio de 1976.

Archivado En:

Te puede interesar

Lo más visto en...

Top 50