Irene Lozano, sobre las supuestas grabaciones de Rubiales: “Siempre sospeché que podía estar siendo espiada”

El presidente de la Federación Española de Fútbol niega haber registrado en 2020 una conversación telefónica con la ex secretaria de Estado para el Deporte, tras la publicación de la misma

La presidenta del CSD, Irene Lozano, junto al presidente de la RFEF, Luis Rubiales, y el de LaLiga, Javier Tebas, el día que sellaron los llamados Pactos de Viana.
La presidenta del CSD, Irene Lozano, junto al presidente de la RFEF, Luis Rubiales, y el de LaLiga, Javier Tebas, el día que sellaron los llamados Pactos de Viana.EFE

Irene Lozano (Madrid, 50 años) accedió al cargo de Secretaria de Estado para el Deporte el 31 de enero de 2020. Desde el primer momento fue consciente de que su agenda estaría muy marcada por la guerra que vive el futbol español, encarnada por Luis Rubiales, presidente de la Federación Española de Fútbol (RFEF), y Javier Tebas, presidente de LaLiga. En medio de ese clima áspero, Lozano comenzó a sospechar muy pronto que el conflicto podría tener derivadas propias de las artimañas que se practican en las cloacas de los sistemas democráticos.

“No podría decir un momento exacto en el cual empecé a pensar que me podían estar grabando o espiando, pero yo venía de ser la Secretaria de Estado de España Global, relacionada con los ministerios de Exteriores, donde tocas temas delicados y en esos ámbitos es donde más hackeos y espionajes pueden darse, por eso tenía esa sensibilidad, pero la propia dinámica del mundo del fútbol confirmó mis sospechas. Enseguida vi cómo las gastan en el sector del fútbol y particularmente algunos. Siempre tuve las sospechas de que me habían grabado o espiado”, relata Lozano a este periódico en relación con la información desvelada este miércoles por El Confidencial en la que, supuestamente, Luis Rubiales grabó una conversación con ella tras una decisión del Tribunal Administrativo del Deporte (TAD) en la que no se daba luz verde a las fechas propuestas por la federación para iniciar el proceso electoral al que Rubiales se presentaba.

“Está claro que aquí, o das miedo, o das asco”, espetó Rubiales. “Lo de hoy es un antes y un después. Y UEFA y FIFA no se van a quedar quietas”, amenazó el presidente del fútbol español. Como en la etapa de Ángel María Villar, Rubiales utilizó como coacción a los dos organismos internacionales que velan por la menor injerencia posible de la justicia ordinaria en los asuntos deportivos. “A mí, lo que me resulta imposible de creer, te lo digo de verdad, es que me resulta imposible de creer que cinco personas, cinco juristas, que sabemos que no están a sueldo...”, defendió Lozano. Rubiales, sin embargo, no entraba en razón y cargó contra los miembros del TAD. “Creo que están todos de verdad vendidos. Esta es mi opinión (…) Para mí no hay otra explicación. Y que este país es un puto desastre es la segunda explicación. Pero que va a haber consecuencias desgraciadamente… ya está. ¿Qué vamos a hacer? Yo, ya… Se han acabado los buenos actos, Irene”, incidió Rubiales.

“Me parece gravísimo que de una manera ilegal te graben personas de un sector con las que tratas de establecer relaciones de confianza que ayuden a arreglar los problemas del deporte. Sentir esa amenaza lo que hace es dinamitar los puentes. Impera un clima de guerra que yo intenté cambiarlo con el Pacto de Viana, pero una golondrina no hace bandada”, prosigue Lozano. Por conversaciones que mantuvo con Rubiales, la exdirigente del fútbol español se sintió espiada. “Pero debí aburrirles. No sé con qué intención se han hecho esas grabaciones, si acaso para luego amenazarte con ellas. Yo no me fiaba y cuando mantenía conversaciones con el chat de Telegram utilizaba la función que destruye los mensajes al momento”.

La conversación telefónica con Irene Lozano no ha sido la única grabada sin consentimiento a un alto cargo del Gobierno de Pedro Sánchez. El Confidencial asegura tener constancia de grabaciones realizadas con un bolígrafo adaptado para ello en reuniones con ministros, otros altos cargos del Ejecutivo y miembros de Unidas Podemos. El espionaje a David Aganzo, presidente del sindicato de futbolistas (AFE), también ha dejado constancia de prácticas que vulneran derechos fundamentales como es la libertad sindical. En el Consejo Superior de Deportes la estupefacción crece cada día ante la revelación de estos hechos que pueden comprometer la continuidad de Rubiales al frente de la RFEF.

La Federación ha emitido esta mañana un comunicado en el que niega que la grabación publicada u otras que puedan aparecer hayan sido obra de Rubiales. “A propósito de las últimas informaciones publicadas por El Confidencial, la RFEF quiere dejar claro que el presidente nunca ha llevado a cabo grabaciones al presidente del Gobierno, a ningún ministro, ni tampoco a miembro alguno de Unidas Podemos. Los abogados de la RFEF están a la espera de conocer la existencia de hipotéticos nuevos audios para poder determinar quién ha podido llevar a cabo esas supuestas grabaciones de las que no tenemos conocimiento, depurar responsabilidades y poner a disposición de la investigación abierta toda la información de la que disponga la RFEF con el fin de esclarecer qué colaboradores internos y personas externas hayan podido filtrar a este medio de comunicación con el objetivo de atribuir falsamente determinados comportamientos al presidente y construir una campaña de acoso y desprestigio contra Luis Rubiales”, reza el comunicado federativo

Conversaciones con Piqué

No es la primera vez que Rubiales acaba en el ojo del huracán por unos audios. El Confidencial ya publicó a mediados de abril unas conversaciones entre el presidente de la RFEF y Gerard Piqué en las que hablaban del acuerdo millonario que llevó la Supercopa de España a Arabia Saudí (40 millones por edición y el 10% a Kosmos, la empresa de la que es propietario el central del Barcelona).

“Creo que el Madrid me va a decir que no. Pero eso nos viene de puta madre para justificarnos de cara al futuro y decimos que es el estadio con más capacidad [el Camp Nou], que es el campeón de Liga [el FC Barcelona], que es el campeón de Copa o finalista de Copa [el FC Barcelona]... Yo creo que legitimidad tenemos”, comentó Rubiales a Piqué. La publicación de los audios —Piqué hasta le pidió poder ir a los Juegos Olímpicos de Tokio— y el revuelo que se generó, obligó a Rubiales a comparecer ante los medios de comunicación. En una rueda de prensa, aseguró que todo era legal y que no tenía nada de que avergonzarse.

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Sobre la firma

Ladislao J. Moñino

Cubre la información del Atlético de Madrid y de la selección española. En EL PAÍS desde 2012, antes trabajó en Dinamic Multimedia (PcFútbol), As y Público y para Canal+ como comentarista de fútbol internacional. Colaborador de RAC1 y diversas revistas internacionales. Licenciado en Ciencias de la Comunicación por la Universidad Europea.

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