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El juez Pedraz también imputa al presidente del fútbol cántabro

José Ángel Peláez, que fue mano derecha de Villar y al que Larrea ha nombrado presidente de la comisión de Tercera División, es investigado por 200.000 euros de dinero público desaparecidos durante dos años

Peláez, en el centro de la foto con camiseta azul, con las jugadoras de la A.S. Muriedas Urrutia.
Peláez, en el centro de la foto con camiseta azul, con las jugadoras de la A.S. Muriedas Urrutia.

José Ángel Pélaez, presidente de la Federación Cántabra de Fútbol y directivo de la Federación Española de Fútbol (FEF), ha sido imputado por el juez Pedraz en el marco de la Operación Soule. El magistrado aún no ha puesto fecha a su declaración, a la que acudirá en calidad de investigado, según reza el escrito al que ha tenido acceso EL PAÍS.Esta nueva imputación es un golpe Juan Luis Larrea, el presidente en funciones de la FEF, que en la última junta directiva celebrada recientemente nombró a Peláez presidente de la comisión de clubes de Tercera División. En esa misma junta Larrea también nombró vicepresidente primero a Marcelino Maté, presidente de la territorial de Castilla-León imputado por los presuntos tratos de favor al Recreativo de Huelva y al Marino de Tenerife. La estabilidad que desde la Federación se asegura que se ha instalado en las últimas semanas está en el alero tras esta nueva imputación. El propio Larrea puede ser imputado en breve por el caso Haití, según fuentes cercanas al proceso. 

El juez Pedraz en una providencia ha solicitado información sobre la subvención de 210.000 euros concedida a la territorial cántabra en 2014 por el Consejo Superior de Deportes (CSD), así como los movimientos de la cuenta donde fue ingresada dicha subvención y el destino del importe desde el 7 de marzo de 2014 al 6 de mayo de 2016. Durante esos dos años Peláez no pudo justificar dónde había ido a parar ese dinero o en qué se había empleado, según fuentes del fútbol cántabro. El propio CSD tiene abierto un expediente al respecto. El juez también insta al Ayuntamiento de Torrelavega para que aporte la documentación relativa al expediente de las obras de los campos de fútbol de la localidad, así como los acuerdos, si los hubiera, relativos a la utililzación de dichos campos por los clubes correspondientes. Además se le solicita al consistorio documentación relativas a las obras en un campo de fútbol de propiedad municipal financiadas por la Federación Cántabra y cuyo uso ha sido cedido al Racing de Santander. 

Peláez aparece en numerosas conversaciones grabadas por la Unida Central Operativa de la Guardia Civil (UCO) e incluidas en el sumario de la Operación Soule. En una de ellas, el 19 de junio, le informa a Villar de que había dejado fuera de reparto 5,2 millones de euros para su uso potestativo y su criterio personal. "Para lo que se te ponga de los huevos", le espetó al ahora presidente suspendido y en libertad bajo fianza.

La imputación de Peláez vuelve a poner en una encrucijada al a José Ramón Lete, presidente del CSD. La comisión directiva del organismo gubernamental sigue sin suspender cautelarmemte, como hizo con Villar, a los otros cinco presidentes de territoriales (Ceuta, Melilla, Murcia, Valencia y La Rioja) imputados en el marco de la Operación Soule. En este caso, Lete no puede argumentar que desconoce los motivos por los cuales Peláez está imputado porque tiene conocimiento del citado expediente abierto por el propio CSD sobres los 210.000 euros de dinero público que durante dos años estuvieron en paradero desconocido. 

 Peláez, guardia civil jubilado, estuvo muy implicado en la última campaña electoral de Villar, al que acompaño en la mayoría de sus viajes para difundir la candidatura. Sus conversaciones con Gorka Villar también fueron frecuentes. Encarcelado Villar, del que llegó a decir que ponía la mano en el fuego, se aferró al intento de Luis Rubiales de acceder a la presidencia de la Federación. En esos intentos fallidos por derrocar a Villar definitivamente, Peláez fue un interlocutor válido para Lete, con el que dialogaba con frecuencia. Junto a Rubiales, presidente del sindicato de futbolistas (AFE), Peláez lideró el intento de forzar la dimisión del dirigente vasco e incluso llegó a proponer en una reunión en el CSD que se inhabilitara a este por incapacidad.

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