La danza contemporánea española saca pecho

La Chachi, Poliana Lima, Antonio Ruz, Juan Carlos Lérida, Luz Arcas y Daniel Abreu son seis de los coreógrafos que protagonizan la temporada con propuestas personales y renovadoras

La Chachi, en un momento de su obra 'Los inescalables Alpes, buscando a Currito'.
La Chachi, en un momento de su obra 'Los inescalables Alpes, buscando a Currito'.Festival de Otoño de Madrid

Pertenecen a una generación parecida (con edades entre los 40 y los 50 años, un poco antes, un poco después) y desarrollan discursos alrededor del movimiento en los que el cuerpo, como origen y resultado, como camino e investigación, es protagonista. Más o menos conocidos, más o menos programados, estos seis nombres son un buen ejemplo de lo que se cuece en la danza española contemporánea. Sus renovadoras y siempre personales propuestas abastecerán los principales escenarios del país en los próximos meses.

María del Mar Suárez, La Chachi

Aunque es flamenca —”Lo es mi pulsión interna, mi inquietud”—, María del Mar Suárez, La Chachi (Málaga, 42 años), se prodiga en carteleras de danza contemporánea. “Son discursos y planteamientos que van más con mi trabajo”, explica. Formada en interpretación y danza, su trayectoria es tan singular como su repertorio. Ha bailado en la calle, ha vivido en una fábrica okupa de Barcelona y en un camión; allí montaba raves para pagarse sus estudios de flamenco: “Cuando acabé me planteé comprar el camión, pero me quedé en Málaga y decidí vivir de esto”.

En el Festival de Otoño de Madrid presenta ahora la obra Los inescalables Alpes, buscando a Currito (18 y 19 de noviembre, Corral de Comedias, Alcalá de Henares). Una pieza estrenada en esta misma muestra el año pasado en la que da buena cuenta del movimiento rompedor que le interesa y su más que personal interpretación, que nace del flamenco y bebe del krump. Con música en directo, que entona un estribillo de la Hermandad de Triana a la Virgen del Rocío, una y otra vez, como un mantra jondo, La Chachi lleva su cuerpo al extremo “buscando respuestas y rezando y gritando para que te escuche la Virgen”.

Poliana Lima

La bailarina Poliana Lima, en una imagen promocional de 'Oro negro'.
La bailarina Poliana Lima, en una imagen promocional de 'Oro negro'.Miguel Barreto

La danza de Poliana Lima (Brasil, 39 años) pasa por un par de ideas, claves en su discurso, desde que empezara a desarrollarlo en 2011 como coreógrafa: la identidad y el cuerpo. La primera responde a cierto desarraigo, geográfico y conceptual, que la creadora experimenta y se cuestiona en sus obras. “Vengo de un país periférico, soy inmigrante en España, mujer y no me veo representada en el mundo”, detalla. La segunda, el cuerpo, es la respuesta que cristaliza en cierto asilo al que aferrarse. El 22 y 23 de noviembre estrena obra en el Festival de Otoño (Teatro de la Abadía). Se trata de Oro negro, un dúo que interpreta junto a Miguel Ángel Chumo, atravesado por la introspección y la búsqueda, pero también, el placer y el goce. “De hacer un lugar del no lugar. Generar un sitio donde mi referencia soy yo”, explica.

Antonio Ruz

Estrenado el pasado mes de octubre en los Teatros del Canal, previo paso por el Museo Universidad de Navarra, Pharsalia, del coreógrafo Antonio Ruz (Córdoba, 46 años), se ha convertido en uno de los reclamos de la temporada. Tiene unas cuantas cosas para serlo. Por ejemplo, 11 bailarines de marcada y exigente personalidad que sustentan el movimiento con gran vehemencia. También una escenografía que suma en impacto y significado. Y finalmente, el conjunto de todos esos elementos que integran un espectáculo (iluminación, música…) cuando confluyen en la coherencia. Pharsalia, poema épico alrededor de la guerra, abrirá el festival Dansa Valencia el próximo 19 de abril y, antes, pasará por el Gran Teatro de Córdoba (3 de diciembre). El 19 y 20 de mayo pisará las tablas del Teatro Central de Sevilla.

Juan Carlos Lérida

En diciembre (del 15 al 18 en los Teatros del Canal), el coreógrafo y bailaor Juan Carlos Lérida (Alemania, 51 años) visita Madrid. Y por la singularidad del hecho, la cita se convierte en acontecimiento. Él denomina a lo que hace “flamenco empírico”: “No quería llamar a lo que hago flamenco contemporáneo porque me parece una redundancia y no me siento identificado con lo que se hace bajo ese nombre”. Lérida, que vive y trabaja desde hace décadas en Barcelona y fue de los primeros en quebrar ortodoxias del género, solo ha pisado la capital en una ocasión. Ahora lo hace con Doce, un trabajo de hora y media de duración, enmarcado en el proyecto La liturgia de las horas, en el que 12 artistas (músicos, cantaores, bailarines, videomakers, técnicos…) celebran y expían a partes iguales. “Los cuerpos en su máximo estado de concentración y desbordamiento”.

Luz Arcas

La mariana es un palo flamenco asociado al show tradicional (y en desuso) del gitano y la cabra. Es también el nombre del último espectáculo de la coreógrafa y bailarina Luz Arcas (Málaga, 39 años), que desde la danza contemporánea hace un recorrido por esos animales hembra que acompañan al ser humano en el folclore, “en el trabajo, en el amor, en la dependencia y, a veces, en la violencia”, declara. Estrenado en la pasada Bienal de Flamenco de Sevilla, protagonizando un poderoso encuentro entre lo jondo y tradicional de la música y lo contemporáneo de los preceptos corporales de Arcas, Mariana se verá en los Teatros del Canal de Madrid el 15 y 16 de abril del próximo año. Antes, la creadora pasará por el Teatro de la Abadía con otra obra, Todas las Santas (3 y 5 de marzo), y después, ya en junio, estrenará 4:48 de Sarah Kane, un encargo del Teatro Español.

Daniel Abreu

Autor de uno de los discursos más poéticos y coherentes de la danza hecha en España, Daniel Abreu (La Matanza de Acentejo, Tenerife, 45 años) suele visitar carteleras de dentro y fuera del país con varios espectáculos de su repertorio al mismo tiempo. Todos identificativos de un profundo discurso alrededor del cuerpo y una particular y acreditada manera de bailar y de hacer. Preguntado por aquello que los identifica, el creador señala la importancia de la musicalidad en cada uno y una notable ausencia del rostro, la cara. “Lo visual se concentra en el cuerpo, que es el que cuenta. Estoy un poco harto del yoísmo, de ese ‘yo y mis cosas’ que se da en la escena, del ‘yo y mi mundo’ que no trasciende”. Dalet (DA) es su obra más reciente y tras el estreno el pasado mes de septiembre en el Teatro Auditorio San Lorenzo de El Escorial, llegará el 28 y 29 de abril al Centro Cultural Conde Duque de Madrid. Este montaje para seis intérpretes contrasta con el solo El hijo, exitosa y lírica pieza de 2020 que se verá por escenarios del país como el Bretón de los Herreros de Logroño (18 de noviembre) y el Teatro Central de Sevilla (24 y 25 de febrero), o el dúo El arco, que interpreta junto a Dácil González (del 3 al 5 de febrero en Cuarta Pared y el 11 de febrero en el Centro Cultural Egia de San Sebastián).

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Sobre la firma

Mercedes L. Caballero

Periodista especializada en información y crítica de danza desde principios de los años 2000 a través de diversos medios de comunicación de radio y prensa escrita. Es licenciada en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid.

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