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Muere Mahmud Sobh, poeta palestino y arabista

Fue profesor de Estudios Árabes e Islámicos en la Universidad Complutense y un referente en la divulgación de la poesía árabe clásica en España

Poeta palestino Mahmud Sobh
El poeta palestino Mahmud Sobh, en una imagen sin fechar cedida por su familia.
Juan Martos Quesada

El poeta palestino Mahmud Sobh falleció el pasado 21 de febrero en Madrid a los 86 años. Afincado en Madrid desde los años sesenta, Sobh fue un referente en la divulgación de la poesía árabe clásica en España. Su periplo vital es similar al de centenares de intelectuales exiliados palestinos de la segunda mitad del siglo XX, que tuvieron que abandonar su país en 1948, con el establecimiento del estado de Israel en tierra palestina y que acabaron encontrando su sitio en Europa y América.

Mahmud Sobh nació en febrero de 1936 en Safad, una aldea cercana a Nazaret, de la que huyó su familia en 1948 a Damasco (Siria), donde trabajó como maestro rural. En 1954 publicó su primer poema en una revista literaria y más tarde, en 1964, se licenció en Lengua y Literatura Árabes por la Universidad de Damasco. En 1965 consigue una beca para cursar un doctorado en la Universidad Complutense de Madrid, ciudad en la que se casa con una española y reside hasta su muerte. En 1967 defiende su tesis doctoral con el título de La poesía amorosa arábigo-andaluza, lo que le vale para ser contratado como profesor en esta universidad. Logró la Cátedra de Estudios Árabes e Islámicos en el año 2001, y compartiendo durante varios años esta labor con sus clases en el Instituto Hispano-Árabe de Cultura y en la Escuela Diplomática.

Desde que pisa suelo español se convierte en una suerte de embajador cultural del pueblo palestino y representante de su resistencia ante la ocupación israelí, como mostró en su libro Poetas palestinos de resistencia, publicado 1969 junto al catedrático de la Autónoma Pedro Martínez Montávez. Esta presencia activa en la vida cultural de la capital la concilia con su quehacer poético, publicando en 1972 Huerto Palestino, libro de poemas que le dio a conocer, y culminando en 2005 con la edición de Mar blanco. La actividad poética le hizo ganar el premio Cálamo de poesía en 1975 y el premio Vicente Aleixandre en 1978.

Sobh se afanó en traducir al árabe a poetas españoles, como el sevillano Fernando Villalón, edición y traducción que edita en 1976. También intentó dar a conocer la poesía arábigo-andalusí, con obras como Poetisas arábigo-andaluzas (1995) e Ibn Zaydun: casidas selectas (2005). Pero su gran aportación de investigación y divulgación fue el estudio de la poesía árabe clásica, como lo demuestra su monumental Historia de la literatura árabe clásica (2002), obra que complementa con dos libros publicados diez años después, Poética y métrica árabes y El diván de la poesía árabe, oriental y andalusí.

Siempre se sintió español, como explicó en EL PAÍS en 1977: “En potencia, soy español. Mi mujer e hijos son españoles. Llevo aquí casi 12 años, vivo la realidad española y amo esta tierra. Además, como no tengo patria la veo reflejada en las tierras de España”.

Tenía merecida fama de persona sonriente y amigo de todo el que conocía por primera vez, a la vez de ser un hombre elegante, como lo calificaba el poeta argelino Abdallah Hammadi. Su presencia en la vida cultural madrileña lo llevó a ser un gran ateneísta, quizás por ello no es casualidad que una de sus últimas apariciones en público fuera el año pasado en su querido Ateneo de Madrid, donde impartió una conferencia sobre la poesía árabe clásica.


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