Gracias a la vida (y a Pixar)

‘Soul’, la última película de la productora, nos recuerda los sorprendentes y extraños motivos por los que merece la pena vivir

Una imagen de 'Soul'.
Una imagen de 'Soul'.Cortesía / EFE

En uno de los monólogos más conocidos de Manhattan, Woody Allen se preguntaba sobre la naturaleza misma de la existencia para descubrir las razones que hacen que merezca la pena vivir. En su caso, los motivos incluían a Groucho Marx, al jugador de béisbol Willie Mays, el segundo movimiento de la sinfonía Júpiter, la grabación de Potato Head Blues de Louis Amstrong, las películas suecas, La educación sentimental de Flaubert, Marlon Brando, Sinatra, las manzanas y peras de Cézanne y los cangrejos del restaurante Sam Wo. ...