Detrás del ‘caso Glück’: cómo ser poeta y llegar a fin de mes

La poesía no paga las facturas, tampoco las de los premios Nobel. La clase media apenas recibe 300 euros por poemario y se impone el pluriempleo

María Sánchez, poetisa y veterinaria.
María Sánchez, poetisa y veterinaria.alejandro ruesga

No se puede escribir poesía después de Auschwitz ni antes de acabar las ocho horas de jornada laboral. La escritura no paga las facturas, salvo en contadas excepciones como un Premio Nobel de Literatura, dotado con 830.000 euros. “Por eso soy veterinaria, porque por mucho que venda libros no servirá para pagar el alquiler, ni la comida. Los derechos de autor es un dinero con el que no cuento y cuando llega, lo ahorro”, cuenta María Sánchez (Córdoba, 31 años), escritora, que en 2017 publicó ...

Lo más visto en...

Top 50