El movimiento que protesta contra Trump con aguja e hilo

Tiny Pricks Project traslada las citas más polémicas del presidente de Estados Unidos sobre bordados para crear un archivo de su mandato

"Lo mejor que le ha pasado a Puerto Rico es el presidente Donald J. Trump". Obra en papel de cocina de @acquarabbit
"Lo mejor que le ha pasado a Puerto Rico es el presidente Donald J. Trump". Obra en papel de cocina de @acquarabbit

Donald Trump en Twitter es imparable. Desde el inicio del mandato como presidente de Estados Unidos, la cuenta del magnate neoyorquino suma más de 9.000 publicaciones, 60 solo el pasado 4 de junio, su récord en un día. Si se juntan con sus apariciones oficiales, las declaraciones que han causado polémicas son innumerables. La artista Diana Weymar ha decidido dotarse de aguja e hilo para coser sus palabras sobre tejidos. Una acción que se ha convertido en un movimiento de protesta pacífico que quiere ser un archivo de los cuatro años de Trump al mando de la mayor superpotencia.

Tiny Pricks Project nació en junio de 2018 por iniciativa de esta estadounidense de 51 años, afincada en Victoria (Canadá). El periodista Michael Wolff acababa de publicar Fuego y furia: En las entrañas de la Casa Blanca de Trump (Ediciones Península), un libro abiertamente crítico contra la Administración del presidente. Trump le contestó en Twitter: “Mis dos recursos más importantes son la estabilidad mental y el ser muy inteligente”, y concluyó: “Soy un genio muy estable”. Entonces Weymar tejió esa frase sobre un bordado floral realizado por su madre, lo fotografió y lo publicó en su cuenta de Instagram como forma de sátira. La reacción de los usuarios fue asombrosa.

Cuando faltan pocos días para las elecciones del 3 de noviembre, esta iniciativa el proyecto ha alcanzado 67.000 seguidores en Instagram y 800 participantes, que han aportado casi 4.000 piezas, repartidas por exposiciones en Nueva York, Washington y Portland. Lo que iba a ser una actividad semanal ahora ocupa el tiempo de la artista diariamente. Citar a Trump sobre el tejido representa para ella una forma de “catarsis” y una posibilidad para desahogar la rabia y la decepción que siente al leer o escuchar sus palabras. Algo a lo que ya no puede renunciar.

“¿Te importa si coso mientras hablamos? Tengo que ponerme al tanto porque la otra noche fue muy importante”, decía Weymar a este periódico al día siguiente del primer debate entre Trump y Biden en Cleveland (Ohio). Había elegido la frase “¿te puedes callar, amigo?”, pronunciada por el exvicepresidente de Barack Obama tras varios intentos de hablar sin ser interrumpido. “No es un lenguaje presidencial, pero es una reacción visceral a la idea de que Trump piensa que todo lo que dice es importante”, afirma. Tiny Pricks también está siguiendo el estado de salud del líder republicano y la primera dama, Melania. Pocas horas después del anuncio del positivo de la pareja en covid-19 apareció un pañuelo sobre el que se lee: “I tested positive” (Di positivo).

En algunos bordados, el material utilizado representa el eje del mensaje. La pieza más curiosa de la colección es una hoja de papel de cocina que recuerda el rollo que el presidente lanzó a la multitud en Puerto Rico, en octubre de 2017, tras el paso de los huracanes Irma y María. Lleva encima una cita que no será olvidada en la isla: “Lo mejor que le ha ocurrido a Puerto Rico es el presidente Donald J. Trump”. “Documentamos para siempre lo que él ha dicho, cómo ha tratado a los demás y la manera en que piensa. También sirve para empoderar a las personas de todo el mundo y sentirse conectados durante estos tiempos difíciles”, sostiene Caron Tabb, una de las artistas que han participado.

Pese a que el número de hombres es muy escaso —entre el 20 y el 30%— Tiny Pricks ha recogido obras en varios idiomas, como el francés, español o italiano. Asimismo, han surgido versiones paralelas, enfocadas en los presidentes del Reino Unido y Brasil, Boris Johnson y Jair Bolsonaro, respectivamente. La tienda Lingua Franca en Nueva York ha acogido la parte más consistente, cerca de 600 obras colgadas en las paredes, y ha atraído una respuesta del público “épica”, como cuenta la gestora, Rachelle Hruska MacPherson: “Nuestros clientes se quedaron sin palabras y esperan que lleguen más piezas. Vinieron incluso turistas internacionales exclusivamente para el proyecto. Diana y yo creemos que esta es la manera adecuada para evitar que se normalicen las palabras y acciones del presidente”.

El resultado de las elecciones presidenciales podría modificar o confirmar el actual formato. Si hay una transición pacífica —algo a lo que Trump podría negarse debido a sus críticas en contra del sistema de voto por correo—, el proyecto terminará. Sin embargo, si no la hubiese, Tiny Pricks “lo reflejará”. “Gane Biden o no, habrá mucha gente relacionada con Trump que tiene historias que contar. Esto no termina aquí”, promete Weymar.

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