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En las profundidades de la pantalla

Con un exquisito tratamiento del punto de vista, en el que solo hay una única acción a pantalla completa, el filme no contiene reencuadres ni variaciones de planos

'Eliminado: Dark Web'
Fotograma de 'Eliminado: Dark Web'.

Hace cuatro años, siguiendo la estela en el formato largometraje de la fundacional Open Windows, del español Nacho Vigalondo, la estupenda Eliminado, película del georgiano Levan Gabriadze, articuló toda una historia de terror en tiempo real con el punto de vista único de la pantalla de un ordenador, luego multiplicado en decenas de minipuntos de vista con sucesivas ventanas que se iban abriendo y cerrando. Así, Gabriadze desarrollaba su relato con la estructura y las esencias de un slasher clásico, pero modernizado por los extendidos modelos de conducta de las nuevas generaciones: ver la vida pasar… a través de una pantalla.

ELIMINADO: DARK WEB

Dirección: Stephen Susco.

Intérpretes: Colin Woodell, Stephanie Nogueras, Andrew Lees, Connor del Rio.

Género: terror. EE UU, 2018.

Duración: 88 minutos.

La calidad de la película de Gabriadze, que además incluía no pocas particularidades del terror social (el bullying cibernético, el suicidio, la soledad en la sociedad de la comunicación, la congoja emocional…), dejaba bien abierta la posibilidad de una secuela. Pero, al mismo tiempo, la cerraba por el reducido abanico de contingencias para una nueva historia que no fuera prácticamente la misma que la original, algo que, de todos modos, el slasher serial nunca ha podido evitar del todo.

Sin embargo, el nuevo administrador del evento, el guionista y director Stephen Susco, escritor de El grito y El grito 2, hace un trabajo magnífico en Eliminado: Dark Web. Adentrándose en los escalofriantes submundos de la red oscura, pasadizo cibernético lejos de la leyenda urbana, donde igual se puede traficar con armas que ver pornografía infantil que comprar drogas ilegales, Susco compone una historia tan divertida como cruel y terrorífica, en el más trascendente de los sentidos de la palabra. Como en un buen episodio de Black mirror, en la época de la impostura y la sobrexposición se lo damos todo hecho al monstruo que pretenda amenazarnos, chantajearnos, o simplemente implicarnos en tenebrosos crímenes o desapariciones sin resolver, desgraciadamente cotidianos en la realidad de los medios de comunicación.

Con un exquisito tratamiento del punto de vista, en el que solo hay una única acción a pantalla completa (del cine) cuando el dueño del ordenador decide que sea así en su dispositivo, Eliminado: Dark Web no contiene reencuadres ni variaciones de planos y profundidades, como sí se aventuraba a hacer la también fascinante Searching. Pero que una apuesta juvenil de usar y tirar como esta produzca tantos sobresaltos físicos, emocionales y sociales debería ser una fiesta para la nueva generación de fanáticos del cine de terror.

 

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