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El sueño de un coleccionista de arte

La Casa Fabiola de Sevilla expone las más de 560 obras que Mariano Bellver donó al Ayuntamiento

El coleccionista Mariano Bellver, este jueves en la inauguración de la Casa Fabiola.
El coleccionista Mariano Bellver, este jueves en la inauguración de la Casa Fabiola.

De las paredes de la Casa Fabiola de Sevilla cuelgan desde este jueves lienzos de García Ramos, Sánchez Perrier y Gonzalo Bilbao. Sus estancias se han convertido en una pinacoteca que reúne casi 300 obras centradas en la pintura sevillana del siglo XIX. Este inmueble, situado en el barrio de Santa Cruz y que tipológicamente responde a una gran casa patio sevillana del siglo XVI con reformas hasta de principios del XX, se ha transformado en el museo que el coleccionista de arte Mariano Bellver ha peleado desde hace casi dos décadas, cuando decidió donar sus tesoros. El proyecto Casa Fabiola-Donación Mariano Bellver abre sus puertas este jueves con una ecléctica colección —la mayor del costumbrismo sevillano— de más de 560 obras de entre los siglos XVI y XX valoradas en 14 millones de euros. Además de pinturas, reúne un nutrido número de tallas, marfiles, cerámicas, relojes, muebles, belenes napolitanos y otros objetos de arte decorativo.

Un paseo por las dependencias de la que fuera la casa donde nació Nicholas Wiseman, el primer cardenal arzobispo de Westminster, sumerge al visitante en un recorrido por la evolución de la pintura sevillana del XIX y de comienzos del XX. Además de los artistas ya citados, la colección se completa con obras de García y Rodríguez, Domínguez Bécquer, López Cabrera, Cabral Bejarano, Pinelo Llull y Gutiérrez de la Vega. Junto a estas también se descubre la afición de Bellver por obras de pintores españoles y extranjeros que han tratado temas andaluces. Así, pueden contemplarse lienzos de Pharamond Blanchard, Worms y John Phillips. "Bellver siempre ha dejado claro que no trataba de formar la colección de un museo, sino la de un particular que adquiere aquello que le parece agradable y propio de una vivienda, en la que la presencia de la tradición es una constante y un referente", detalla el comisario de la muestra, Carlos Cano.

La colección está distribuida en 13 salas permanentes que ocupan las dos plantas del inmueble. A estas se suma una sala temporal. Cano ha explicado que las obras están organizadas en seis ámbitos que van desde Pintura romántica en Sevilla (1830 y 1860) y Pintores sevillanos en Roma y París (1870-1895) hasta El paisaje en la escuela sevillana y La constante del costumbrismo. Las otras dos áreas son Arte religioso y La escultura. 

Bellver ve cumplido hoy un sueño que comenzó hace casi dos décadas y que ha estado plagado de trompicones. "Imagínese la satisfacción que siento, han sido muchos años de espera, trabajo e insistencia. Eso sí, me merecía que hubiese sido antes", se queja el coleccionista a sus 92 años. Él y su mujer Dolores Mejías decidieron en el 2000 donar la colección que venían atesorando desde los años sesenta. Pero no fue hasta 2015 cuando el matrimonio firmó el acuerdo con el Ayuntamiento de la capital andaluza. Durante esos años, harto de lidiar con instituciones públicas y privadas, Bellver reconoce que hasta pensó en subastar la colección y donar la caja a obras de caridad. "Ha sido un parto de 15 años. Pero pese a las dificultades, he mantenido la ilusión durante todo este tiempo, la ilusión de que los sevillanos pudiesen disfrutar de estas obras. Aunque no es lo mismo ser padre a los 80, ¿no?", afirma. El espacio estará abierto al público desde este viernes en horario de martes a domingo de 11.00 a 20.00 con un precio de entrada de tres euros (gratis para los sevillanos).

La donación de Bellver, quien hizo su fortuna en la década de los cincuenta con la compraventa de inmuebles, consta de 567 obras. A los 299 lienzos, se suman 112 esculturas policromadas y de barro entre los siglos XVI y XX; 57 figuras en marfil y hueso; 44 muebles, 42 piezas de porcelana y cerámica; y 13 relojes. La escultura es la actividad artística que incorporó más tardíamente a una colección adquirida a particulares, en subastas nacionales e internacionales y en anticuarios de todo el mundo. Entre la tipología de tallas expuestas destaca en número y calidad los Niños Jesús, iconografía muy extendida en Sevilla y por la que su mujer siente especial predilección. También se exponen obras de su abuelo, el escultor Ricardo Bellver, de quien ha ido reuniendo diversas obras, modelos y bocetos en papel, así como vaciados de obras. De este último tipo sobresale la obra El ángel caído, instalada en el parque del Retiro de Madrid. Entre las obras más antiguas, apunta Cano, están un retablo del siglo XVI y la talla de la Virgen de la alcachofa, de la misma época. En cuanto a los muebles y la cerámica, explica el comisario, la mayor parte fue adquirida para un uso doméstico. "Sevilla gana un nuevo espacio expositivo con obras de enorme valor y cumple un compromiso que tenía pendiente desde hace muchos años con Bellver", señala el alcalde de Sevilla, Juan Espadas (PSOE).

En un primer momento, el protocolo de donación firmado con el Consistorio incluía el compromiso de que la colección fuese expuesta en el Pabellón Real, edificio de Aníbal González y legado de la Exposición Iberoamericana de 1929. No obstante, y alegando aspectos técnicos y de plazos, el Ayuntamiento optó por hacerlo en la conocida como Casa Fabiola, entonces alquilada como sede del área municipal de Hacienda. El Consistorio compró el inmueble por 4,5 millones de euros en noviembre de 2016 y ha invertido casi otro millón en su adecuación, según fuentes municipales. "Es una mejor ubicación, pero siguen faltando paredes, paredes, para albergar toda mi colección", afirma el coleccionista. Tras posponerse en varias ocasiones su apertura, este jueves Bellver ha visto cumplido, en parte, su deseo. 

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