Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El coleccionista Roberto Polo firma con Castilla-La Mancha la cesión de su tesoro artístico

El Museo de Santa Fe, en Toledo, y la Casa Zavala, en Cuenca, acogerán, a partir de febrero, 445 obras de artistas como Kandinsky o Delacroix

El coleccionista cubanoestadounidense Roberto Polo, en el Palacio arzobispal de Malaga, el pasado mayo.
El coleccionista cubanoestadounidense Roberto Polo, en el Palacio arzobispal de Malaga, el pasado mayo.

Roberto Polo (La Habana, 1951), filántropo y coleccionista cubano-estadounidense, asegura que ha  cumplido "un sueño" que llevaba dos años albergando: ceder parte del tesoro artístico reunido en los últimos 15 años al país de sus ancestros y a unas tierras por las que siempre sintió mucho apego: Castilla-La Mancha. El mecenas ha firmado este miércoles en Toledo un convenio con el presidente de la Junta, el socialista Emiliano García-Page, que ratifica la cesión de 445 obras (de una colección de unas 7.000), que abarcan desde mediados del siglo XIX hasta la actualidad. Los visitantes podrán contemplar, a partir de febrero de 2019, en el Museo de Santa Fe, en Toledo, y en la Casa Zavala, en Cuenca, piezas de artistas como Wassily Kandinsky, Honoré Daumier, Eugène Delacroix o Georges Vantongerloo.

Para Polo, nacido en Cuba y ciudadano estadounidense, pero cuyos orígenes familiares parten de Galicia, ceder a Castilla-La Mancha esas obras, valoradas en 368 millones de euros, según la nota oficial del gobierno autonómico, era "un gesto evidente". "Es un símbolo tanto por su legado histórico como cultural", explica a este periódico quien también se define como "benefactor" del Museo Metropolitano de Nueva York y del Louvre.

"Este proyecto es un sueño maravilloso. Se expondrán obras que prácticamente no se han visto nunca", asegura el mecenas, que empezó a coleccionar arte con tan solo veinte años. Entre las obras cedidas destaca Groteske, "la única escultura original fuera de los museos alemanes" del escultor y coreógrafo alemán Oskar Schlemmer (1888-1943), artista clave de la Bauhaus que revolucionó el arte de la danza y de la performance. También sobresale una obra particularmente "rara" de Kandinsky, Una calle de Murnau, realizada en torno a 1908. "Este museo va a cantar una nueva canción", describe con gran entusiasmo. 

Ángel Felpeto, consejero de Educación, Cultura y Deportes de la Junta castellanomanchega, comparte el júbilo de Polo ya que, según él, este proyecto ofrece la oportunidad tanto a Toledocomo a Cuenca de convertirse en dos destinos de referencia para el turismo español e internacional. Esta cesión "marcará un antes y un después", confía el consejero, y permitirá "desestacionalizar las visitas a ambas ciudades, habitualmente transitadas en otoño y verano", que ya cuentan con un patrimonio artístico importante. Felpeto espera un efecto El Greco, similar al que experimentó la ciudad toledana, en 2014, durante la celebración del cuarto centenario del nacimiento del artista nacido en Grecia. "Tenemos un kandinsky valorado en 22 millones de euros", se enorgullece el político, "y una obra que en su conjunto no se encuentra en ningún otro museo de España", sostiene.

Los espacios que acogerán el próximo año las obras reunidas por Polo se verán ampliados en 2023 con la antigua Biblioteca de Miradero de Toledo y el Archivo Histórico Provincial de Cuenca. La gestión de esta colección se hará a través de la Fundación Roberto Polo, con un capital inicial de 30.000 euros, y estará presidida por Felpeto. "Un itinerario con otros lugares de La Mancha también está en estudio", concede el consejero, que cree que "si Roberto Polo se siente querido en esta tierra, [esta primera cesión], acabará siendo una donación".