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EP Tendencias BLOGS Coordinado por Daniel Muela

‘Lofi’: el género musical que ha provocado el auge de las emisoras de radio piratas en YouTube

El éxito de estos canales alternativos, muchos de ellos sin licencia y que operan 24 horas al día, han levantado suspicacias en la plataforma de vídeos tras generar problemas con los derechos de autor

lofi musica
Captura de pantalla de un vídeo 24/7 del canal Chillhop Music, del género Lofi.

Miles de internautas los usan para estudiar, relajarse, coger el sueño o simplemente pasar el rato. Son listas de reproducción con cientos de canciones y animaciones en bucle con ratios de permanencia mucho mayores a los de otros contenidos musicales en YouTube. Hablamos del lofi (del inglés low fidelity). Un estilo musical que surgió, principalmente, de la mezcla entre el hip hop y el jazz (y de otros géneros) pero con un enfoque distinto, menos comercial y con una calidad de sonido más que aceptable. Los estudios de grabación caseros y la desaparición de las barreras de acceso a la música de artistas independientes han provocado el auge de estaciones de radio (al estilo del siglo pasado) que emiten este tipo de música 24 horas al día los 7 días de la semana. Un mercado floreciente pero operado en muchos casos a través de emisoras que burlan los algoritmos del mayor repositorio de vídeos online del planeta.

Uno de los canales que más ha crecido tras el descubrimiento online del 24/7 ha sido College Music, gestionado por lo estudiantes Luke Pritchard y Jonny Laxton. En 2014, estos dos jóvenes británicos enamorados de la música alternativa se pusieron manos a la obra y pasaron de tener 794 suscriptores en 2015 a casi 100.000 seguidores doce meses después. Tras ello y gracias a tres retrasmisiones en directo en solo 30 días, triplicaron su audiencia y les hizo ganar 5.000 dólares. “Ambos comenzamos en esto para intentar llegar a más gente ofreciendo la música que creíamos era merecedora de escucharse”, afirmaba uno de ellos al diario The New York Times.

Pese a que muchos de estos canales tienen una corta vida, YouTube ya ha puesto la lupa en algunos de ellos por infringir los derechos de autor. El caso más reciente fue el del fundador de Chillhop Music, Bas van Leeuwen, obligado a cancelar sus emisiones en directo al usar sin permiso una imagen de una película japonesa del género anime. Este tipo de casos han forzado a más canales que emiten lofi a firmar sus propios acuerdos con los artistas para crear su propia comunidad. Algo en lo que ya está trabajando el propio Leeuwen para volver cuanto antes a “emitir en directo”. Y es que, desde 2016, la cantidad de canales en vivo que transmiten a diario se ha cuadruplicado.

Lo curioso es que YouTube posiciona mejor a los canales en los que los vídeos se visualizan durante más tiempo, como ocurre con este género musical, en una época en la que los usuarios prefieren saltar a otros contenidos antes de que éstos finalicen. Pero, ¿este fenómeno podría representar un cambio de tendencias en el consumo tradicional de música? Nico Pérez, fundador de MixCloud, una plataforma social donde se pueden compartir proyectos digitales en formato podcast, explicaba al diario estadounidense que —en un futuro— YouTube tendrá que decidir “si apoya o no este tipo de canales”. Pérez los considera “una respuesta natural a las listas de reproducción habituales”.

De momento, no parece que vayan a producir un terremoto en la industria de la música, pero cada vez hay un mayor número de estaciones independientes online que colonizan la plataforma. Unas lagunas legales que ya tuvieron su origen en el mercado físico, mucho antes de que Internet los popularizase. Hace casi una década, se calculaban que más de 3.000 emisoras de radio emitían de forma ilegal solo en España. Sus efectos eran tan alarmantes que los radiodifusores aseguraban que esta competencia desleal les estaba causando más daño "que la propia crisis publicitaria".

Lo que es evidente es que el lofi ha llegado para quedarse. Un fenómeno que está asociado al anime y a la figura del productor japonés Nujabes (fallecido en 2010) que, a principios de los 2000, creó un "nuevo estilo suave, nostálgico y de sonido atmosférico". Ahora, el lofi no deja sumar adeptos con ganas de olvidarse del ajetreo y estrés diario.

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