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Fallece el cantaor Manuel Moneo

Era patriarca de una importante saga de artistas y representante genuino de los cantes gitanos de La Plazuela de Jerez

Imagen del cantante Manuel Moneo durante una actuación en 1993.
Imagen del cantante Manuel Moneo durante una actuación en 1993.

El cantaor Manuel Moneo Lara ha fallecido esta mañana en el hospital de Jerez a consecuencia de una larga enfermedad que, agravada en las últimas horas, había motivado su ingreso hospitalario. Era patriarca y hermano mayor de una saga de artistas entre las que se encontraba su hermano Juan, El Torta, fallecido hace ahora cuatro años, y Luis Moneo, que justo este año ha entregado un gran disco. Diciembre vuelve a ser un mes luctuoso para el flamenco, especialmente de Jerez: además de El Torta, Manuel de Los Santos “Agujetas” también se nos fue un día de Navidad de hace dos años.

Nacido en 1950 en la calle Acebuche del jerezano barrio de La Plazuela, Manuel era el penúltimo representante de una forma de cantar muy asentada en la tradición oral, la de su familia y la de su barrio plazuelero, pero también en la de los grandes maestros. Seguidor de los estilos de Manuel Torre, se reconocía también devoto de Juanito Mojama y siempre se le atribuyeron influencias mairenistas que él no negó. En cualquier caso, su cante adquiría una dimensión única a través de su garganta, poseedora de un gitanísimo eco y de un metal que siempre se asimiló al bronce. En pocos como en él residía el asombro que puede producir un cante cuando su intérprete se encuentra a sí mismo, se halla en sus adentros, y traslada la misma emoción que él mismo siente. Por ello quizás, Moneo era el cantaor favorito de buenos y muy selectos aficionados.

Puede que también por esa condición un tanto de artista de culto, su producción discográfica se encuentra desperdigada en discos colectivos y en algún que otro volumen recopilatorio de actuaciones suyas. El último, A mí Manué (2016), dedicado a su nieto, fallecido prematuramente, fue publicado en edición no venal por la serie Flamenco y Universidad. Sus apariciones discográficas habían comenzado a principios de los setenta dentro de la histórica grabación Nuevas fronteras del cante de Jerez (RCA, 1971). De similar cariz, fue el disco Jerez. Fiesta & cante jondo (Audivis, 1991). En ambas ocasiones, a Manuel Moneo se le reservan cantes de jondura: seguiriyas, soleares, fandangos o un taranto, lo que tampoco le impide participar en las fiestas colectivas por bulerías.

Manuel Moneo, en Jerez de la Frontera. ampliar foto
Manuel Moneo, en Jerez de la Frontera.

Aunque había grabado un disco en solitario junto a Moraíto en 1988, y otro en 2007, Testimonio, los registros de sus cantes seguirán siendo mayoritariamente recogidos en discos colectivos. Así, de sus años de colaboración con Manuel Morao, además del legendario espectáculo Flamenco, esa forma de vivir, quedan El llanto de un cante, grabado de un espectáculo en directo (Festival de Jerez, 1988), o Siguiriyas en compás de origen, del mismo año. Poco más de una década después, grabará con su familia La Plazuela de los Moneo, y más recientemente, participaría en el disco VORS, Jerez al cante (2012), junto a su hermano El Torta, Agujetas, Fernando de la Morena, Luis El Zambo o Capullo. No se puede olvidar su participación en la película Flamenco (1995), de Carlos Saura, con aquel inolvidable duelo de martinetes junto a Manuel Agujetas.

Los estilos en los que lucía Manuel Moneo tienen que ver con su insobornable condición jonda y flamenca. Las largas tandas de soleares y seguiriyas eran imprescindibles en su repertorio, al igual que los martinetes y tonás. No faltaba la jerezana bulería por soleá (o pa’ escuchá) ni tampoco la bulería. Poseedor de la Copa Jerez de Cante, otorgada en 1987 por la Cátedra de Flamencología de Jerez, Manuel Moneo fue homenajeado en Algeciras con La Palma de Plata (2012). Su marcha deja un vacío tan perdurable como, de seguro, va a ser su huella.