Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Secretos desvelados

Hoy todos reconocemos los méritos de 'El mundo sigue', pero durante la prohibición fueron muchas las angustias que sin duda sufrió Fernán-Gómez

“No conozco El mundo sigue ni a nadie que la conozca”. Con esta contundente afirmación saludaba Ángel Fernández Santos desde las páginas de EL PAIS en 1984 el estreno en televisión de esta película maldita que Fernando Fernán-Gómez había escrito y dirigido 21 años atrás y que solo había podido verse en un modesto cine de Bilbao. La película se mantuvo silenciada desde entonces hasta que el tesón de Juan Estelrich, hijo del productor, la sacó del olvido gracias entre otras colaboraciones a la del canal TCM, logrando incluso llevarla por fin a la pantalla grande, donde El mundo sigue recuperó la gloria que siempre había merecido y fue reconocida como una de las mejores películas españolas de toda su historia, según una reciente encuesta entre críticos españoles actuales. La carrera de éxitos de El mundo sigue es ya imparable. Y así lo demuestra el libro El mundo sigue, redescubrimiento de un clásico que acaban de editar Ralf Junkerjurgen y Cristina Alonso-Villa y en el que la película se analiza de forma meticulosa e inteligente.

No fue esta la única ocasión en que a Fernán-Gómez le llegó tarde el reconocimiento popular. El mismo año en que hizo El mundo sigue dirigió otra de sus obras maestras, El extraño viaje, que también tardó años y años en llegar con facilidad a los espectadores. Hoy todos estamos de acuerdo en reconocer sus méritos, pero durante la prohibición fueron muchas las angustias que sin duda sufrió Fernán-Gómez.. “Fue una tragedia personal para él”, recordaba su compañera Emma Cohen. “Fue brutal el que no se reconociera su buen trabajo; en aquel momento cambiaron los criterios oficiales de ayuda a la producción cinematográfica, él iba contra las modas y acabó esquilmado económicamente.”

A través del tiempo fueron unos cuantos los proyectos de películas que no llegaron a cuajar por desavenencias con la producción o con los criterios de los que mandan. El mundo sigue puede ser disfrutada hoy en día en diversos formatos mientras que quienes lo hicieron imposible hace tiempo que dejaron de fastidiarnos.