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En sala de espera

La versión cinematográfica de la comedia teatral es fiel reflejo de las debilidades de ese material de partida

Toc Toc
El grupo de pacientes de 'Toc, Toc'.

TOC, TOC

Dirección: Vicente Villanueva.

Intérpretes: Rossy de Palma, Alexandra Jiménez, Paco León, Óscar Martínez.

Género: comedia. España, 2017

Duración: 90 minutos.

Estrenada el 13 de diciembre de 2005 en el teatro del Palais Royal en París, Toc, Toc, segunda obra teatral del cómico polifacético Laurent Baffie, vivió una intensa historia de amor con el público español a partir del montaje en lengua castellana que presentó Esteve Ferrer en 2009. Con seis personajes con diferentes variedades de trastornos obsesivo compulsivos esperando a su Godot (en este caso, terapeuta) particular en una sala de espera, Toc, Toc jugaba a la comedia de la disfuncionalidad desde la barrera, con la misma condescendencia en la mirada que, por ejemplo, una serie como The Bing Bang Theory aplica sobre lo friqui: el resultado acababa estando demasiado cerca de un sketch alargado –un sketch de Primero de sketches, para entendernos- y confiaba su eficacia en el arrojo y la entrega de sus repartos para lidiar con un material un tanto abrasivo.

La versión cinematográfica de Vicente Villanueva es fiel reflejo de las debilidades de ese material de partida: sería razonable que cualquier espectador desease escapar cuanto antes de esa sala de espera, de no estar ahí, por ejemplo, una Alexandra Jiménez refinando cada vez más su lenguaje corporal o un Paco León que no necesita forzar el tono para colocar a su personaje a medio camino de lo irritante y lo entrañable. Otros actores no tienen más suerte: el slapstick de Adrián Lastra, con algo del toque acrobático de un joven Jerry Lewis, hubiese requerido que el director fuera mejor cómplice de sus códigos.

Con todo, lo más doloroso de Toc, Toc es seguir comprobando cómo un director con una obra en cortos tan personal como la de Vicente Villanueva sigue sin encontrar su lugar –y su tono- en el largometraje. Una lástima, toda vez que el toque Villanueva revelaba un alto y firme potencial de conexión popular.

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