Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Mogwai presentan su nuevo disco en directo en el Primavera Sound

La banda escocesa despliega su mantra guitarrero mientras Belako, Swans y The Make-Up protagonizan contundentes actuaciones

Concierto de Belako en el Primavera Sound.
Concierto de Belako en el Primavera Sound. EL PAÍS

Siguen las sorpresas en el Primavera Sound en mitad de la vorágine de conciertos. Si ayer era Arcade Fire con su concierto sorpresa en un escenario diminuto, hoy, en un modo de contraprogramación que, incluso, podría verse perjudicial para el certamen, Mogwai han presentado su nuevo disco en directo en el festival.

La banda escocesa ha sorprendido a todos cuando salió al nuevo escenario de Barcadi Live, en la punta más lejana del gigantesco complejo, al otro lado del puente del Forum. Corría el rumor de su presencia, algo que el festival confirmó minutos antes de las 20.00, hora que saltaron a las tablas, a través de su cuenta de Twitter. Mogwai, referentes del mejor rock instrumental europeo, se pusieron a repartir su estopa de guitarras trazadas en perfecta sintonía y garra, que, tal y como vienen haciendo desde los noventa, volverá a darse en Every Country’s Sun, el nuevo disco previsto para septiembre.

La pócima escocesa de pop-rock es digna de estudio. Decenas de bandas desde los ochenta han fomentado con oficio y talento el gusto fabuloso por el rock melódico de guitarras. En el caso de Mogwai, este desarrollo explora el post-rock anglosajón para crear telones instrumentales intensos. En el festival barcelonés, ante una audiencia entregada por la sorpresa, el grupo mostró que su nueva obra incide en el concepto, aunque tal vez peque de densidad sonora, algo pesado en algunos pasajes. Sin embargo, Mogwai tienen tablas suficientes. Su mantra eléctrico puede llegar a cautivar a zombies moribundos, con esa densidad tan llena de arrojo que muchos grupos necesitarían un par de vidas más para ni tan siquiera acercarse a ella.

Ese arrojo lo tienen también Belako. Hace unas semanas la banda vasca se llevó el premio de la música independiente (MIN) al mejor directo del panorama español. Ayer, en uno de los escenarios principales del Primavera Sound, el grupo defendió con contundencia tal reconocimiento. Y no es fácil: tal y como está la escena española, donde todos los grupos y músicos están obligados a girar y defender con nota su cancionero en un escenario ante la caída de las ventas de discos, la competencia es máxima. Pero Belako, en tan solo dos años y con solo un álbum en el mercado, desprende pasión y actitud.

Hay una admirable actitud rock en su concepto guitarrero, donde las tensiones instrumentales se resuelven con energía y desenfado. Ayuda esa aportación femenina aguerrida que transmiten Lore Nekane y Cris Lizarraga. Dos voces con personalidad, más allá de sus labores al bajo y al teclado respectivamente. No se lleva en la escena del indie español. También ayuda que este grupo se sale de los cauces habituales del famoso indie, bañándose en las turbulentas aguas del punk, con ese nerviosismo trepidante, y rebuscando en patrones clásicos anglosajones que pueden llegar hasta la new wave de los setenta y ochenta.

Para clásicos, los Swans. Anoche, en un abarrotado escenario Ray Ban, dieron un concierto intenso con su noise rock inclasificable pero imparable como una caudal salvaje. Llevan desde principios de los ochenta experimentando con un sonido barroco no apto para todos los públicos. Pero en esta concepción no tienen casi rival en el indie rock internacional. Son clásicos en vida y ayer tiraron de su oficio para erigirse sobre el escenario.

Algo similar hicieron con su soul guitarrero The Make-Up. El grupo de Washington puso a bailar al personal con sus jams de combinación de garage, soul, rock y punk. Vestidos con pulcros trajes dorados, The Make-Up son un interesante torrente sonoro de esencias clásicas pero con pegada muy rockera. Siempre en la segunda fila del circuito, no decepcionan por su desparpajo fiestero, en parte por el gran frontman que les lidera, el gran Ian Svenonius. No tardo ni dos canciones en bajar a cantar con el público al tiempo que daba alaridos soul cosidos con guitarrazos de identidad garagera.