Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

Érase una vez los ‘youtubers’

Un libro repasa la creación audiovisual en la plataforma de vídeo con la voz de protagonistas españoles

Los 'youtubers' Omai (primero por la izquierda) Chincheto (tercero por la izquierda) y Koi Samsa, en la presentación del libro de Millán I. Berzosa (segundo por la izquierda) en la Fundación Telefónica.
Los 'youtubers' Omai (primero por la izquierda) Chincheto (tercero por la izquierda) y Koi Samsa, en la presentación del libro de Millán I. Berzosa (segundo por la izquierda) en la Fundación Telefónica.

YouTube acaba de cumplir 12 años y sus estrellas, los youtubers, son ya unos veteranos de la plataforma de vídeo de Google, que suma más de mil millones de usuarios en todo el mundo. JPelirrojo (1.144.043 suscriptores), por ejemplo, entre los españoles, abrió su canal en 2006; Vegetta777 (17.783.804) lo hizo en el año 2008 y El Rubius (24.214.894), en 2011.

Probablemente, todos aquellos que no se pierden sus creaciones no necesiten leer un libro como Youtubers y otras especies (Ariel), pero sí puede resultar una lectura de gran utilidad, precisa el también youtuber Omai, “para que sus padres se enteren de una vez por todas de quiénes son y qué hacen los chicos y chicas de los que hablan sus hijos”. Porque, resume, están atrapados en un círculo vicioso: los youtubers rechazan los medios de comunicación tradicionales porque consideran que ni entienden ni quieren entender su oficio y, como no figuran en ellos para hablar de su trabajo y solo lo hacen aquellos marcados por la polémica —las bromas con cámara oculta de MrGranbomba, protagonista de la saga del Caranchoa, PewDiePie y sus chistes antisemitas y un largo etcétera—, los ajenos a su público, comprendido entre los 13 y los 24 años, tienen una imagen distorsionada de su realidad.

Y esa realidad es la que intenta trasladar el libro coordinado por Millán I. Berzosa, experto en cultura digital y nuevos medios y que tiene su origen en el ciclo Youtubers, personas (y cintas de vídeo), organizado por el Espacio Fundación Teléfonica. “Nuestro propósito consiste en desterrar esos estereotipos que los tachan de frikis o aficionados y trascender a los puntos de vista personales que ofrecen los múltiples libros sobre youtubers que existen en el mercado. Queríamos plantear un repaso amplio a la diversidad personas y temáticas que coexisten en YouTube, donde hay creadores con mucho talento especializados en videojuegos, música, libros, humor, belleza…”, dice Berzosa.

Los primeros youtubers, explica Omai, “eran jóvenes que no encajaban en el sistema educativo o en su entorno social y encontraron en los vídeos una vía de escape que, con el tiempo, se convirtió en su ocupación. Sin embargo, eso ha cambiado: ahora se interesan por YouTube porque creen que pueden divertirse y ganar dinero, y eso es verdad, pero vivir de la creación de contenidos no es ni fácil ni rápido”.

Profesionalización

En la actualidad, coinciden tanto el youtuber como Berzosa, el sector está madurando y, por tanto, se consolida su profesionalización. “Lo que era un hobby se ha convertido en un trabajo, que exige no solo despachar buenos contenidos. Aquí solo unos pocos, como El Rubius, pueden sobrevivir con los ingresos publicitarios que generan sus visionados en YouTube: él tiene millones de reproducciones. El resto debe estar en contacto permanente con marcas y agencias para llegar a fin de mes. Así es su presente”.

¿Y su futuro? “El fenómeno no es pasajero, pero muchos de ellos todavía son muy jóvenes y se reinventarán”, responde Berzosa. “Al fin y al cabo, son creadores de contenidos que no siempre tendrán que estar vinculados únicamente a YouTube. Quizás empezaron teniendo su propio canal pero luego descubren que prefieren trabajar en un programa de radio o en una agencia de publicidad. A los youtubers, sin excepción, les encanta picotear”, abunda.

Una audiencia de 550 millones de suscriptores

España es el segundo país europeo tras Reino Unido que más contenido exporta en YouTube, según un estudio reciente de la consultora británica Tubular Labs. El 72% de los vídeos creados por youtubers españoles se consume en el extranjero. México y Argentina son los principales mercados internacionales. “Hay 550 millones de personas en el mundo que hablan español y esa es una ventaja increíble de nuestros youtubers. Los franceses y los alemanes soñarían con tener sus posibilidades: comunidades globales de fans, oportunidades de negocio... Su alcance es increíble”, asegura Millán I. Berzosa.

“En Latinoamérica muchos youtubers españoles ya son auténticos ídolos de masas, como demuestran las giras que hacen allá con unas cifras de asistentes espectaculares”, añade.