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El dinero para el cine crece un 13% (para cubrir pagos de 2015)

El aumento de presupuesto del Fondo de Protección de Cinematografía no significa que habrá más ayudas para futuras producciones de películas

El actor Pedro Casablanc, caracterizado como Luis Bárcenas, en el rodaje de 'B, la película', filme dirigido por David Ilundain.
El actor Pedro Casablanc, caracterizado como Luis Bárcenas, en el rodaje de 'B, la película', filme dirigido por David Ilundain.

De los 801,14 millones que el Gobierno ha presupuestado para la Secretaría de Cultura, 84,86 millones están destinados al cine. El dinero destinado a Cultura ha caído un 0,7%, pero el de cinematografía ha crecido un 13,8%. Es el apartado que más crece, y se cumple lo que anunció la semana pasada el ministro de Educación, Cultura y Deporte, Íñigo Méndez de Vigo, que aseguró que el Fondo de Protección de Cinematografía -el capítulo más grande que administra el Instituto de las Ciencias y de las Artes Audiovisuales (ICAA)- contaría con 70 millones de euros, aumentado en 10 millones su dotación del año anterior (de ahí que, en porcentaje, crezca un 16,7%).

Pero ese aumento esconde una realidad: están todavía coleando los pagos a la amortización de películas de 2015 pendientes de la ley anterior del cine (los fondos se otorgaban a posteriori), que se tienen que compaginar con las ayudas convocadas a priori de la nueva ley, así que el ICAA necesitaba más dinero para cumplir todos los compromisos. De esos 70 millones, solo 30 se invertirán en nuevas películas, otros 30 serían para la amortización de largometrajes de 2015, 5,3 millones para filmes más pequeños, y otro millón para los cortometrajes. Queda un montante de algo más de tres millones para otro tipo de ayudas.

"Si Hacienda piensa que el cine se hace con esos 30 millones de euros están muy equivocados", asegura Ramón Colom, presidente de la confederación de productores de FAPAE. "El sistema diseñado actual sale malherido de la escasez presupuestaria. Cada película tiene su puntuación en diferentes apartados. ¿Cuál es el resultado final si no hay dinero? Que la nota de corte es muy alta y solo podrán acceder a ese monto económico las películas de las grandes cadenas. Se necesita más presupuesto para que llegue el dinero a las películas medias. Espero que esto se resuelva en la segunda convocatoria de 2017 de ayudas".

Sí ve Colom notas positivas en los Presupuestos Generales: "Uno de los problemas del sistema anterior es que Hacienda quería saber por adelantado el montante de las ayudas para la producción, algo imposible porque dependían de la taquilla. Eso generaba tensiones entre los ministerios. Como en las últimas temporadas ha habido éxitos comerciales, se había abierto un agujero. Tenían dos alternativas: o pagar solo parte, prorrateando el dinero disponible entre quienes habían logrado las ayudas, o sacarlo de la cantidad que va destinada a la futura producción. Cualquiera de las dos es terrible o un disparate. Óscar Graefenhain, director del ICAA, sé que ha logrado esos 10 millones con sangre, sudor y lágrimas, tal y como está la relación entre ellos y Hacienda".

Eso sí, en la comparación con los otros países europeos, seguimos al final del túnel. "El resto de nuestros competidores continentales ha aumentado mucho el cine porque entienden que es un negocio. Pero aquí o no se enteran o no quieren saberlo", apostilla el presidente de los productores.

Para el resto de labores del ICAA (desde pago de personal a promoción y difusión exterior, Filmoteca Española, ayudas a festivales y aportaciones en los presupuestos de los certámenes de los que el ICAA forma parte de su patronato y otros programas relacionados con el cine), quedan 14,8 millones. En esos gastos aparte no hay grandes sorpresas: las ayudas quedan congeladas e iguales a las de 2016, excepto la aportación del Ministerio al Festival de San Sebastián, que pasa de 1.030.000 euros a 1.000.000; a las ayudas a la cinematografía "a través de familias e instituciones sin fines de lucro", que pasa de 407.000 a 381.000 euros, y se dejan de otorgar los 26.000 euros que se daban a la Fundación Cultural Media para el funcionamiento de la Media Business School.

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