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Muere El Hortelano, pintor y diseñador de la Movida madrileña

El artista José Alfonso Morera, Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes, diseñó también conocidas portadas de discos de Radio Futura o Gabinete Caligari

José Alfonso Morera, El Hortelano, en 2012, en su taller en Madrid.
José Alfonso Morera, El Hortelano, en 2012, en su taller en Madrid.

Si hubiera que ilustrar lo que fue el mundo artístico de comienzos de la Transición, habría que recurrir a la obra de aquella pandilla de artistas que formaron parte de la Movida madrileña, un grupo contracultural integrado por nombres como Ceesepe, los Costus, Guillermo Pérez Villalta, Sigfrido Martín Begué, Ricardo Pecharromán, Patricia Gadea, Ouka Leele, Javier Mariscal, Alberto García-Alix o Juan Segura. Y si entre todos ellos hubiera que elegir un referente del grupo, muchos señalarían a José Alfonso Morera, conocido como El Hortelano, un artista que siempre intentó llevar a su obra la versión más poética de la realidad. El Hortelano murió el lunes por la noche en el hospital Gregorio Marañón de Madrid y será despedido este miércoles por la mañana en el tanatorio de la Paz (Madrid), según han informado sus familiares en las redes sociales.

Cartel para la exposición de El Hortelano en la galería Moriarty.
Cartel para la exposición de El Hortelano en la galería Moriarty.

José Alfonso Morera, nacido en Valencia en 1954, descubrió su vocación artística con solo 11 años, durante la convalecencia de una hepatitis que le tuvo en cama durante dos años. Pese a iniciar estudios de Farmacia (era hijo de un farmacéutico y una poeta) los abandonó al trasladarse a Madrid para hacer el servicio militar. Ya durante su estancia en el cuartel aprovechó para integrarse inmediatamente en el grupo de la Movida junto a personajes como Almodóvar, García-Alix, Alaska o Ceesepe. Con ellos se hizo habitual de los considerados templos la modernidad: La vía láctea, El sol, Rock-Ola y el Rastro, donde compartió piso con Ceesepe. Viviendo allí, se inició como ilustrador en las revistas Star, Ajoblanco, El Viejo Topo y Triunfo; a la vez que diseñaba portadas para los discos que sus amigos lanzaban al mercado (Gabinete Caligari y Radio Futura). Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes 2009, El Hortelano participó en los ochenta en numerosas exposiciones colectivas. De Madrid viajó a Barcelona y después a Nueva York junto a la fotógrafa y pintora Ouka Leele, compañera sentimental durante más de cuatro años que ayer hizo público su pésame en las redes sociales: “Quiero compartir con los que habéis conocido a nuestro querido amigo Pepito El Hortelano, que hace un ratito ha comenzado su viaje hacia el cielo y que ha sido tranquilo y en paz”.

Ambulancia y lubina

En Barcelona, en 1980 tuvo su primera exposición individual. Fue en la galería René Metrás y se titulaba Moda. Presentó una serie de trabajos relacionados con el vestido, aunque lo impactante fue su llegada a la inauguración en una ambulancia y con una lubina colgando del cuello a modo de corbata. Ouka Leele le acompañaba vestida de enfermera. El amor por el surrealismo impregnaba su obra y su vida.

A partir de entonces se multiplicaron sus exposiciones y el artista se centró en sus grandes series: El manifiesto emocionado, El perdón de los pecados, Pater Noster, Osa mayor, Madre agua o Humano. En esta última seguía trabajando cuando le sobrevino la enfermedad que ha acabado con su vida.

Su obra está llena de paisajes urbanos y campestres de colorido y dimensiones fantásticos; una tendencia que se fue transformando a partir de la muerte de su padre y de su hermano, aunque nunca llegó a perder su dimensión lúdica. En una entrevista concedida en 2008, El Hortelano reconocía estar muy influido por el arte clásico de El Greco y el Bosco además de Velázquez, Goya, Van Gogh y Soutine. “Pienso que el arte es muy importante en la vida de la gente”, decía. “Cuando hago arte intento influir en la gente. Siempre lo he dicho, que lo que busco es hacer más feliz a la gente. Incluso en la época de Star, intentaba que tuviera un sentido profundo o bien místico. Pero también tengo historias surrealistas”.

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