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La mejor pantalla europea

La capital andaluza recibe durante siete días a cineastas como Bertrand Bonello, Valeria Bruni Tedeschi, Ulrich Seidl, Pablo Llorca, Olivier Assayas o Adolfo Arrieta

Festival de Sevilla 2016
Festival de Sevilla 2016  Kristen Stewart, en 'Personal Shopper', de Olivier Assayas.

El número puede resistírsele a los más supersticiosos, pero el Festival de Cine Europeo de Sevilla alcanza hoy su 13ª edición y lo hace con palabras mayores, con el actor francés Vincent Lindon y la actriz y directora italiana Valeria Bruni Tedeschi como Giraldillos de Honor y las visitas de cineastas como Eugéne Green, Olivier Assayas, Whit Stillman, Nadav Lapid, Ulrich Seidl, Bertrand Bonello y los españoles Albert Serra, Oliver Laxe, Hernán Zin y Pablo Llorca. Un listado que parece de festival de serie A, que se completa con la presencia del veteranísimo Adolfo Arrieta, que con su Belle Dormant, su versión de la bella durmiente, vuelve al largometraje, un espacio que no pisaba desde Merlín en 1991. Los premios y la clausura, el próximo sábado 12.

Todos ellos asisten porque Sevilla defiende una estupenda línea de programación, apoyada en el impulso que recibe desde la Academia del Cine Europeo: junto a un ciclo con la selección de algunas de las películas preseleccionadas a los Premios del Cine Europeo el sábado por la mañana se lee la lista de los candidatos a esos galardones, un momento en que los ojos del cine continental se posan en la capital andaluza.

En la sección oficial junto a creadores más conocidos como el francés Bruno Dumont (que se lanza a la comedia desenfrenada con Ma Loute), el austriaco Ulrich Seidl (que indaga en las expediciones cinegéticas en Safari), el francés Olivier Assayas (que repite con Kristen Stewart en Personal Shopper), el español Oliver Laxe (en Mimosas se marca un genial wéstern sufi en el Marruecos que tan bien conoce), la británica Andrea Arnold (que viaja al Estados Unidos profundo en American Honey) o el canadiense Xavier Dolan (en su viaje sin fin a sus relaciones familiares en Solo el fin del mundo) habrá que estar atentos a la polaca United States of Love y a la húngara It's not the time of my life, ganadora en Karlovy Vary. Y por supuesto, la delicia que supone la vuelta de Whit Stillman, que aunque nació en Washington se puede considerar europeo -casi español- de adopción: con Amor y amistad ha adaptado la única novela epistolar de Jane Austen.

El certamen rebosa de secciones. Si fuera de concurso estará La muerte de Luis XIV, de Albert Serra, que levantó pasiones y odios en su proyección en Cannes, algo muy del gusto de su director, en Las Nuevas Olas se puede ver Belle Dormant, de Ado Arrieta, el terrible documental Austerlitz, del siempre incisivo Sergei Loznitsa, Pablo Llorca presenta Días color naranja, se proyectará el nuevo trabajo de Rithy Panh (La imagen perdida) titulado Exile, el español Hernán Zin muestra el drama de los refugiados en Nacido en Siria, y el escritor Jonathan Little presenta su Wrong Elements.

Entre el resto de las secciones, el panorama del cine andaluz convive con Resistencias, que muestra el último cine español más independiente, y SEFF para todos, que sirve para enganchar a los espectadores más jóvenes a la pantalla. Y además el ciclo Yo no soy esa, repaso desde la radicalidad a la imagen de la mujer en el cine, los conciertos que cada noche rematan la jornada cinéfila y la guinda del pastel: en el apartado Tour / Detour se proyecta Las películas de mi vida, por Bertrand Tavernier, en la que el director francés repasa la huella que le ha dejado el cine de su país.

Con un millón de euros de presupuesto muy bien aprovechado, y 215 películas de las que 27 serán estrenos mundiales, cualquiera le tose al festival de Sevilla.