Jack el destripador, el Golem ¿y María Valverde?

La actriz madrileña es una de las protagonistas de 'The Limehouse Golem', una inmersión en los bajos fondos del Londres victoriano

María Valverde, en 'The Limehouse Golem'
María Valverde, en 'The Limehouse Golem'
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"Claro que trabajaría más en el cine español si me llamaran. Pero...". En los últimos dos años, María Valverde (Madrid, 1987) ha enlazado rodaje tras rodaje: hasta ocho películas, aunque solo dos españolas. La actriz se ha mudado a Los Ángeles y cruza constantemente el Atlántico. "En realidad paso poco tiempo allí, porque vivo más en los rodajes. Estoy contenta, lo llevo bien". La entrevista tiene lugar en Madrid, a horas de que viaje a Sitges donde hoy presenta la película de clausura, The Limehouse Golem, basada en el best seller de Peter Ackroyd, novelista especializado en Londres, y que aquí indaga en la época victoriana, con una ciudad pestilente, rebosante de barro, perfecta selva para Jack el destripador realice sus crímenes. O puede que quien haya asesinado sea el golem, el mítico monstruo de la mitología judía. O alguien tan de carne y hueso como una joven actriz. Así de distintas son las posibilidades que encuentra un veterano detective -al que da vida Bill Nighy, que sustituyó por enfermedad al posteriormente fallecido Alan Rickman- como posibles culpables de los homicidios que han ocurrido en el distrito de Limehouse en 1880.

"He tenido la suerte de que me hayan ofrecido películas tan distintas de personajes y épocas en estos dos últimos años. A mí me motivan mucho estos cambios"

Valverde encarna a una acróbata, maestra del trapecio, una femme fatale de libro. No es el único nombre español en el equipo, ya que el thriller lo dirige Juan Carlos Medina, realizador de la soberbia Insensibles. "He tenido la suerte de que me hayan ofrecido películas tan distintas de personajes y épocas en estos dos últimos años. A mí me motivan mucho estos cambios. Desde luego, seguiré por este camino. Siempre tengo la sensación de que hay algo más que tengo que investigar. Estoy hambrienta de conocimientos". Pero The Limehouse Golem le hizo una ilusión especial: "No tuve que hacer prueba para el personaje, sino que directamente me lo ofrecieron, gracias a la petición de Juan Carlos, que se lanzó al vacío conociéndome solo por mis trabajos. Y es mi primer femme fatale. Es tan mala y perversa... Con los años la gente te encasilla, lo que no te deja espacio para poder arriesgar. No tienes la oportunidad. Y aquí me la han dado, me han dejado salirme de mis registros habituales".

Confiesa la actriz que aún no ha visto la película, que se muere de ganas, que recuerda con cariño el reto del rodaje, con un entrenador para puntualizar su inglés, ensayos del trapecio, "los colores del personaje, que había que matizar para no pasarte". Y los aditamentos: el vestuario de época, la escenografía... "Además de que para mí ha sido una suerte de que fuera un papel secundario, porque la presión por el trabajo era menor, y el disfrute, mayor. Recuerdo los días de entrenamiento en el trapecio, con las manos ensangrentadas, los modelitos y las flores que me ponían... Ha sido un juego".

"Es mi primer 'femme fatale'. Es tan mala y perversa... Con los años la gente te encasilla, lo que no te deja espacio para poder arriesgar. Aquí me han dado esa oportunidad"

En The Limehouse Golem, Medina ha marcado mucho el poderío visual de la época victoriana. "Por eso es muy atractiva al ojo del espectador. Aquellos años debieron de ser una pesadilla para los seres humanos. Yo me empapé en el rodaje, saqué de mí como si fuera una terapia los celos y se los solté al personaje. No tenía nada claro cómo construir un papel así. Hablé mucho con Juan Carlos, le transmití mis preocupaciones, me dejé llevar y salió bien". Valverde agradece a Medina toda la ayuda. "Cuando me llegó la oferta, vi Insensibles y me dejó muy impresionada. Puede que The Limehouse Golem sea una película de encargo, pero un buen director hace suyos esos filmes, y Medina así lo hizo". Al final, ¿no hay algo que une sus roles en The Limehouse Golem y su primera película, La flaqueza del bolchevique, mujeres que manipulan y son manipuladas? "Yo pongo algo de mí en todos los personajes, no sé hacerlo de otra manera".

Sobre la firma

Gregorio Belinchón

Es redactor de la sección de Cultura, especializado en cine. En el diario trabajó antes en Babelia, El Espectador y Tentaciones. Empezó en radios locales de Madrid, y ha colaborado en diversas publicaciones cinematográficas como Cinemanía o Academia. Es licenciado en Periodismo por la Universidad Complutense y Máster en Relaciones Internacionales.

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