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¿NOS GUSTARÁ?

‘Mi amigo el gigante’: Un cuento bonito al que le falta algo

La última película de Spielberg es entretenida y divertida a ratos, pero no llega a conmover

La pareja protagonista, el gigante y Sofía, de 'Mi amigo el gigante'.

Las reacciones de los niños cuando salen del cine suelen variar entre el entusiasmo absoluto, el aburrimiento total o el lacónico "sí" a la pregunta insistente de los padres de si les ha gustado la película. Esta última fue la respuesta de mi hijo mayor, David, de casi nueve años, al salir de ver Mi amigo el gigante, la última de Steven Spielberg, que se estrena este viernes en toda España. También la de otros dos niños, uno de similar edad y otro algo más pequeño, que nos encontramos en el ascensor. 

MI AMIGO EL GIGANTE

Dirección: Steven Spielberg

Intérpretes: Mark Rylance, Ruby Barnhill, Penelope Wilton, Rebecca Hall.

Género: fantasía. EE UU. 2016.

Duración: 103 minutos.

Al pedirle que me la comparase con otras, llegó a la conclusión de que le había gustado más que la última de las Tortugas Ninja, pero menos que las de Star Wars, Angry Birds o Charlie y la fábrica de chocolate, la más similar. Por supuesto, en cuestión de gustos, cada niño es un mundo, pero creo que refleja un poco la misma sensación que se me quedó a mí: es una película entretenida, un cuento bonito, tiene momentos realmente divertidos que arrancaron carcajadas en la sala, otros de acción y otros emotivos. Los efectos están muy bien logrados y resultan visualmente atractivos, la niña protagonista, Ruby Barnhill, lo hace muy bien y no resulta repelente... Pero le falta un no sé qué para ser redonda, para salir con ganas de volver a verla. No la calificaría de tirando a plomiza, como hace Carlos Boyero en su crítica, pero sí resulta algo lenta en algunos momentos, y pese a la oda a la amistad que supone, no llega a conmover realmente.

Mi amigo el gigante tiene un aire, tanto en el argumento como en factura, a otras películas basadas en cuentos de Roal Dahl, como la ya citada Charlie o Matilda: niños pobres o abandonados, de buen corazón, valientes e ingeniosos, en un mundo para nada perfecto, que salen airosos pese a estar rodeados muchas veces de adultos de ejemplo poco edificante -en este caso, los demás gigantes de la película-. Gustará, aunque no sé si entusiasmará, a los niños a los que les gusten este tipo de cuentos, y probablemente a cualquiera que sea capaz de seguir argumentos más allá de los meramente de acción y porrazos. Quizás para los más pequeños, de cinco para abajo, no resulte muy atractiva. Eso sí, la historia del gigante interpretado por Mark Rylance y la pequeña Sofía, a la que secuestra, es una ocasión para transmitir valores positivos como la amistad, la confianza en uno mismo y la valentía.

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