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Bebe reina en Salamanca

La cantante estrena junto a Juan Zelada un tema inédito en una actuación especial en el tren que la condujo al festival Fàcyl

Bebe, durante su actuación.
Bebe, durante su actuación.

Cuando las luces ya iluminaban las fachadas de una Plaza Mayor de Salamanca repleta, Bebe emergió y se sentó en un trono de mimbre colocado en el centro del escenario. La actuación de la cantante extremeña este sábado fue uno de los platos fuertes del festival Fàcyl, Una cita que aúna música, teatro y actividades callejeras. Bebe, que salió con media hora de retraso, reinó en la noche salmantina con los temas de su último disco, Cambio de piel, y estrenó junto a Juan Zelada un tema compuesto dentro del 75 aniversario de Renfe. Unas horas antes había presentado la canción en un vagón de tren en el trayecto entre Madrid y Salamanca.

Empezó sentada en el trono, pero le bastaron tres canciones para ponerse a bailar subida a unos impresionantes tacones (este apunte estilístico no es casual). Cuando llegó a Que llueva, ya se había quitado la chaqueta y antes de comenzar con La bicha, se sentó en el sillón, se sacó los zapatos y se calzó unas deportivas. Esa canción la dedicó a todas las mujeres, "las mayores, las más mayores, las pequeñas, las jóvenes...". Una lista que se alargó hasta que se acomodó las zapatillas. Dejó cierto espacio a la nostalgia. Recuperó algunas de sus canciones más míticas: Con mis manos, Siempre me quedará o Ella.

Uno de los momentos más emocionantes llegó cuando invitó al escenario a Juan Zelada, músico de la factoría Carlos Jean que le había precedido en el escenario principal del Fàcyl, para cantar un tema que han compuesto a medias y que cuenta la historia de Eduardo y su hija Rocío. Hace unos meses, Renfe lanzó el reto a sus usuarios de contar sus historias en los trenes para que los dos artistas realizaran un tema con la ganadora. La historia elegida fue la de Eduardo y su hija Rocío, que tiene una discapacidad psíquica, y para la que los viajes en tren suponían una aventura. Unas horas antes, en la presentación especial de la canción, como no, en el tren que los condujo a ella y a Zelada a Salamanca, Bebe había comentado que la mayoría de las casi 1.400 historias que recibió Renfe hablaban de historias de amor, pero que la de Eduardo "iba más allá" y por eso les llegó especialmente.

El Fàcyl llena desde hace doce años las calles de Salamanca de actuaciones de todo tipo al aire libre durante la primera semana de junio. Organizado por la Junta de Castilla y León, esta cita se basa en aliarse con los artistas y asociaciones locales, en lugar de llenar su cartel de artistas consolidados. Cualquier rincón del museo al aire libre que es Salamanca se utiliza como escenario del festival, que reclama especialmente la participación ciudadana. A mediodía, breakdance en medio de la Plaza Mayor, por las tardes, encuentros literarios en la Casa de las Conchas, y por la noche, se pudo ver a dos pedugos de ocho años como Nico (guitarra) y Lucas (batería) dejar a la gente alucinada con su interpretación de Highway to hell. Aprovechando las promesas.