CRÍTICA | FELIZ DÍA DE LA MADRE
Crítica
Género de opinión que describe, elogia o censura, en todo o en parte, una obra cultural o de entretenimiento. Siempre debe escribirla un experto en la materia

El director de fiestas

Un clon de otro clon de otro clon: reparto coral, buenos sentimientos, disparidad de caracteres que acabarán encontrándose... Así es el cine de Marshall

Julia Roberts, en 'Feliz día de la madre'.
Julia Roberts, en 'Feliz día de la madre'.

A veces los críticos, y seguro que también los espectadores, nos acercamos a ciertas películas con sensación de día de la marmota, de regurgitación constante de sensibilidades, humores y pesares. Esta ya la he visto. Un clon de otro clon de otro clon. Reparto coral, buenos sentimientos, disparidad de caracteres que acabarán encontrándose por la fuerza centrífuga de la sangre, la familia como fuente de problemas, la familia como antídoto contra los problemas, las festividades anuales como tabla de salvación o como catarsis emocional, y el amor, siempre el amor. Si además las películas están dirigidas por la misma persona, a las semejanzas del interior del relato, de trama, se unirán las afinidades de tono, de ritmo y de puesta en escena. Y últimamente las películas de Garry Marshall no es que parezcan la misma; es que son la misma.

FELIZ DÍA DE LA MADRE

Dirección: Garry Marshall.

Intérpretes: Jennifer Aniston, Jason Sudeikis, Kate Hudson, Julia Roberts, Timothy Olyphant.

Género: comedia. EE UU, 2016.

Duración: 118 minutos.

Historias de San Valentín (2010), Noche de fin de año (2011) y Feliz día de la madre (2016), aunque estén escritas por distintos guionistas, comparten todo lo anterior. Primero, porque son productos de despacho. Segundo, porque esos productores, a la hora de designar director, siempre acaban pensando en Marshall. El conservadurismo creativo como expresión del anquilosamiento sentimental destinado a espectadores que nunca quieren ir más allá. Y el veterano Marshall, de 81 años, lejos ya de aquella perfección popular que fue Pretty Woman (1990), pone el piloto automático al rosario de tópicos habitual: desde la mujer que tiene miedo al matrimonio porque fue hija adoptada hasta el crío con asma al que, se admiten apuestas, se le perderá el inhalador y acabará haciendo sufrir a los que no saben que cuando en una película sale un niño con asma está irremediablemente destinado a que se le pierda el ventolín en el último rollo.

Por no faltar, no faltan ni Jennifer Aniston ni Julia Roberts, a mucha distancia de aquellos viejos buenos tiempos. Ni siquiera Héctor Elizondo, al que solo se le conoce un papel: el de Pretty Woman, una y otra vez. Una de las tramas ejemplifica a la perfección el espíritu de Feliz día de la madre: el de la mujer soldado ya fallecida que interpreta Jennifer Garner, y que solo aparece a través de vídeos familiares desde Irak. Si se murió en combate, en accidente o de un cáncer es un misterio. ¿Por qué? Porque resolverlo sería meterse en líos políticosociales y dejarlo en el limbo un seguro de vida comercial.

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Sobre la firma

Javier Ocaña

Crítico de cine de EL PAÍS desde 2003. Profesor de cine para la Junta de Colegios Mayores de Madrid. Colaborador de 'Hoy por hoy', en la SER y de 'Historia de nuestro cine', en La2 de TVE. Autor de 'De Blancanieves a Kurosawa: La aventura de ver cine con los hijos'. Una vida disfrutando de las películas; media vida intentando desentrañar su arte.

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