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La ficción estadounidense aterriza en Cuba

La serie de Showtime ‘House of Lies’ rodó durante una semana en las calles de La Habana

En las coloridas calles de La Habana Vieja, donde los niños corretean con un balón en los pies y los automóviles recuerdan a aquellos años sesenta de Dylan o los Bee Gees, pero también al embargo comercial, Showtime aterrizó para rodar un capítulo de su serie House of Lies en un acontecimiento único. Por primera vez, una producción de ficción estadounidense grababa en Cuba.

El actor Don Cheadle juega al fútbol con unos niños en La Habana en enero.
El actor Don Cheadle juega al fútbol con unos niños en La Habana en enero. AP

Durante la semana del 11 al 17 de enero, el equipo de rodaje de la serie de comedia protagonizada por Don Cheadle y que cuenta las peripecias de un grupo de consultores despiadados filmó en La Habana el último episodio de la quinta temporada que se estrenará el 10 de abril. Ninguna gran producción estadounidense había logrado aterrizar en Cuba para rodar desde que comenzará el embargo económico a la isla en los años sesenta. Tras el inicio del deshielo entre el Gobierno de Barack Obama y el de Raúl Castro en diciembre de 2014, el interés por emplear los particulares escenarios que ofrece la capital cubana y sus alrededores no ha hecho más que aumentar.

A House of Lies se le han sumado ya otras candidatas. La megaproducción de Hollywood Fast and Furious 8, con Universal al mando y cuyo estreno está previsto para abril de 2017, parece estar buscando fecha para desembarcar en la capital cubana. Y uno de los nuevos proyectos de la cadena estadounidense Starz, Santería, que contará con el guionista y director cubano Alejandro Brugués, también se ha planteado esa opción. Para ello, ambas necesitan la aprobación de los Gobiernos de EE UU y de Cuba.

La serie de Starz se centra en dos agentes encubiertos que han de investigar un asesinato relacionado con una guerra entre sectas opuestas de la santería (religión del Caribe con influencias africanas y europeas) y ya ha provocado, antes de que se inicie su rodaje, diversas críticas entre algunos sectores de la sociedad cubana.

A pesar del atractivo que la isla parece estar suscitando entre los productores estadounidenses, Bob Yari, director iraní que ya rodó a finales de 2015 en La Habana para su película sobre Hemingway Papa, advierte de que "no hay infraestructura, instalaciones ni equipamiento allí, por lo que gran parte de ello tiene que ser comprado. Los equipos cinematográficos de allí son maravillosos, muy implicados y apasionados por lo que hacen, pero no tienen el ritmo de un rodaje estadounidense. En un país comunista, las personas realmente no tienen prisa por hacer nada".

El caso de Yari es peculiar, ya que tuvo que catalogar su rodaje como "documental" para obtener el permiso del Departamento del Tesoro de EE UU debido al aún vigente embargo económico. Papa no tuvo problemas al respecto ya que se trata de un relato en primera persona de hechos que sucedieron realmente en Cuba. Pero el caso de Fast and Furious 8 parece diametralmente opuesto.

Inconvenientes en el rodaje

La experiencia de House of Lies en La Habana no fue sobre una alfombra roja. Dado que el embargo económico estadounidense a la isla caribeña sigue vigente, el dinero para financiar el rodaje tuvo que llegar desde un banco canadiense. Las tarjetas de crédito estadounidenses no funcionan en suelo cubano y el Wi-Fi es prácticamente inexistente, según cuenta Jessika Borsiczky, productora ejecutiva de la serie.

La presencia en la isla de la prestigiosa Escuela Internacional de Cine y Televisión (EITCV) y la celebración anual del Festival Internacional de Nuevo Cine Latinoamericano en La Habana han propiciado que el séptimo arte tenga un papel relevante en el día a día del país. Por ello, tanto Yari como el creador de House of Lies, Matthew Carnahan, no tienen queja de los extras que participaron en sus rodajes — 120 en el caso de la comedia de Showtime—.

Antecedentes ficticios

Hollywood nunca ha olvidado los escenarios cubanos ni la particularidad de la propia isla, pero desde los sesenta ha tenido que utilizar otras localizaciones para recrear dichos ambientes ante las prohibiciones de ambos Gobiernos. Así, en El Padrino II (1974) o en Havana (1990), varios escenarios en República Dominicana se hicieron pasar por cubanos.

El equipo de 'House of Lies' en La Bodeguita del Medio, un establecimiento típico de La Habana.
El equipo de 'House of Lies' en La Bodeguita del Medio, un establecimiento típico de La Habana. AP

Aunque House of Lies es la primera serie de EE UU en grabar en Cuba, otros espectáculos televisivos estadounidenses como el late night de Conan O’Brien, emitido el 4 de marzo de 2015, o el documental Cuban Chrome ya pudieron recorrer La Habana con sus cámaras.

"Hay muchas maneras de tender puentes para reducir la división cultural, por lo que es bonito que hayamos sido honrados para ser los emisarios de eso", aseguró Don Cheadle. La televisión estadounidense ya ha dado el paso, las megaproducciones de Hollywood sueñan todavía con ello.