Latidos de Hollywood
Columna
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‘Toy Story’ cumple 20 años con algo de nostalgia y mucho de futuro

La primera película de los estudios Pixar estuvo cerca de no realizarse nunca

Woody y Buzz Lightyear.
Woody y Buzz Lightyear.

Cuando se trata de Toy Story, todos tienen una historia que contar. Los padres de la primera película de animación generada por ordenador, su realizador John Lasseter y el presidente de Pixar, Ed Catmull, llevan un año contando los orígenes de un filme que estuvo a punto de nunca hacerse. Aquellos que trabajaron en Pixar para hacerla realidad, medio centenar todavía forma parte del estudio, se reunieron la semana pasada en una cena donde cada uno recordó sus vivencias en forma de hijos, mascotas, noches sin dormir o de ideas que tuvieron en ese tiempo.

Hasta el líder cubano Fidel Castro se sumó a las celebraciones en honor del 20 aniversario de una película que desde su estreno, en noviembre de 1995, ha dejado huella en varias generaciones. La participación del comandante fue más bien una broma de Pete Docter, animador, director, guionista y vicepresidente de Pixar, y del compositor Michael Giacchino, que aprovecharon su visita a Cuba en un programa cultural de buena voluntad para enviar a sus amigos en Los Ángeles una pequeña animación de Castro felicitando al vaquero Woody y a Buzz Lightyear. Una broma de animadores que podría ser verdad a juzgar por el éxito de una cinta que cuenta con tres entregas y una cuarta en el horizonte y cuyos personajes son parte del museo Smithsonian, han ganado varios premios Oscar, cuentan con su propia tierra en Disneylandia y hasta se han paseado por la estación espacial internacional.

“Como todas las películas de Pixar, Toy Story también vivió ese momento en el que parecía que nunca sería realidad y que iba a ser el fracaso del estudio”, declaró Lasseter a EL PAÍS en el hotel Montage de Los Ángeles. Habló como cabeza de un estudio que todavía no conoce el fracaso en taquilla y cuya filmografía de 16 películas ha amasado una fortuna que se acerca a los 9.500 millones de dólares.

Lasseter recordó ese momento en el que Disney parecía dispuesto a retirar la financiación de la que iba a ser la primera película de Pixar. La historia no los convencía. Tenían el concepto, derivado de Tin Toy, el cortometraje de Lasseter que ganó un Oscar, y el deseo de demostrar que en un mundo de animación hecha con papel y lápiz los ordenadores tenían cabida. “En la actualidad son más de 250 las películas que se han realizado en todo el mundo en animación por ordenador. Y todas ellas arrancan del estreno de Toy Story”, recordó el pionero. Sin embargo, lo que Lasseter rememora con más orgullo es que las críticas solo mencionaban en un renglón que su primer largometraje estaba realizado por ordenador.

El otro logro que más aprecia Lasseter es que Toy Story ya no es suya. Disney adquirió Pixar en 2006 en una asociación valorada en 7.400 millones de dólares. Pero no habla de cifras, sino de rostros, como el de un niño que se cruzó en un aeropuerto y que llevaba de la mano un muñeco de Woody. “Ese día me di cuenta de que el personaje ya no me pertenecía. Era suyo”.

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