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Las palabras unen a Núria Espert y Bárbara Lennie

Las actrices relatan su pasión por el teatro en el ciclo de La Abadía y EL PAÍS

Núria Espert, por sus padres, y Bárbara Lennie, por su profesora. Los progenitores de la primera se unieron en un matrimonio en el que todo se rompió salvo su amor por las tablas, y en este proceso inculcaron esa pasión por la escena a su hija. Lennie llegó a Madrid con seis años y las clases de teatro de su colegio representaban para ella "un lugar cálido" un espacio donde "jugar y liberar energía". Ambas acabaron en el mismo punto, sobre el escenario. Las intérpretes protagonizaron anoche el segundo encuentro del ciclo El puente de La Abadía, organizado por EL PAÍS y el teatro madrileño, que cada mes cita a dos profesionales para dialogar sobre su profesión. La periodista Rocío García fue la moderadora. El público, como en la cita precedente, abarrotó la sala.

"Me pregunto si habrá habido muchas personas con mucho talento que no han tenido la oportunidad…", aventuró Espert en una reflexión sobre la importancia de la suerte en las carreras artísticas. También charlaron sobre el terror. Sobre los cinco minutos previos a salir a escena. "Hombre yo relajada no, pero mi marido menos, que entraba al camerino y me decía: ‘¡Cariño mío, tú eres maravillosa, que se vayan todos a la mierda!". Lennie rememoró su timidez infantil: "Una vez se me trabó la mandíbula de pura neurosis". Y también confesó que en otra ocasión planeó simular un desmayo como mejor opción para no tener que actuar. Aunque nunca la haya puesto en práctica. En algo estuvieron de acuerdo las dos, pase lo que pase la función sale adelante. "Cuando murió mi marido no podía respirar fuera del escenario, la gira de la obra que estaba realizando en ese momento me salvó", apuntó Espert. "Es vuestra droga", puntualizó la moderadora.

La palabra es la herramienta fundamental de su profesión y tuvo su momento protagonista en este diálogo. Espert se retrató como una enamorada del "teatro literario" y Lennie declaró su gusto por las "películas y obras verborreicas". La palabra tiene poder en cualquier idioma, como recalcó Espert. La actriz catalana, a punto de volver a interpretar El rey Lear en Barcelona en catalán, afirmó que volver a actuar en esa lengua es como "comer pasteles deliciosos".

"Pertenecéis a generaciones diferentes de teatro…", comenzó a interrogar Rocío García antes de ser interrumpida por Espert con un "¿en serio?" que levantó las carcajadas del público. La intérprete se puso seria cuando se le preguntó qué es lo que transmitiría a los más jóvenes: "No hace falta decirle a las nuevas generaciones todo lo que sacrificarán si quieren hacer en serio lo que han elegido y la importancia de esta profesión". Lennie elogió a su compañera: "Es una mujer que ha hecho de todo y que no le teme al riesgo". Las dos actrices admitieron como parte natural de su profesión el hecho de ser juzgadas, pero se lo toman de forma diferente. Lennie es selectiva y Espert prefiere no leer nada hasta mucho después de un espectáculo. "No tienes Twitter, ¿no? ¡Eso te lo ahorras!", dijo la joven actriz, que preguntó a la veterana si consumía mucho teatro. "No sé si mi pasión es normal a mi edad, ¡pero prometo que es verdad!", contestó Espert.

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