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El Fidel que pisó Estados Unidos

Un Fidel Castro posando con una camiseta con el eslogan I Love NY o hablando de béisbol. Así se ve en 'Un viaje con Fidel'

Un Fidel Castro como pocas veces se ha visto: posando con una camiseta con el eslogan I Love NY; hablando de béisbol; mostrando dónde duerme y contando si sueña o no; confesando el frío que tiene porque no ha sabido manejar el grifo de agua caliente o incluso coqueteando con alguna reportera. Esto es lo que muestra Un viaje con Fidel, el documental que TCM emite en exclusiva el sábado 10 de octubre. Un trabajo producido por la cadena CNN en Español y dirigido por Eduardo Suárez.

La historia de este documental comienza hace 36 años, en octubre de 1979, cuando un periodista que trabajaba para la cadena NBC llamado Jon Alpert acompañó a Fidel Castro en un viaje a Estados Unidos. El líder cubano se dirigía a Nueva York para pronunciar un discurso en la sede de las Naciones Unidas como presidente de la Organización de Países No Alineados. Sorprendentemente las autoridades cubanas permitieron que Alpert documentara con su cámara esta visita de apenas 76 horas. Era la primera vez que un medio de comunicación norteamericano podía estar tan cerca del Comandante desde que este llegó al poder en 1959.

Un viaje con Fidel comienza con la salida del avión presidencial de La Habana y con Fidel Castro contestando en pleno vuelo a las preguntas de Jon Alpert. “¿Qué si llevo algo especial? ¿El qué? ¿Una bomba atómica? Les puedo asegurar que no”, bromea con el reportero. “No tengo miedo a morir”, dice, y enseña ante la cámara su pecho desnudo para demostrar que no lleva ningún chaleco antibalas. “Solo tengo un chaleco moral”, afirma sonriendo.

Ya en Nueva York la cámara de Alpert se introduce libremente en el apartamento donde se hospeda Fidel Castro, donde filma al líder cubano tranquilo y relajado, abriendo la nevera de la cocina o enseñando su propio dormitorio y los libros que tiene sobre su mesilla, uno de ellos sobre el intento de invasión de Bahía de Cochinos. El líder de la revolución confiesa, por ejemplo, que se relajó la noche anterior de pronunciar su discurso viendo un partido de las Series Mundiales de Béisbol entre los Piratas de Pittsburgh y los Orioles de Baltimore. Incluso se apuesta una cerveza a que los Piratas ganarían finalmente el campeonato, cosa que efectivamente ocurrió. “Yo voy con los Piratas. Tienen más jugadores negros y los negros son mejores atletas”, sentencia.

Un Viaje con Fidel muestra a un Fidel Castro afable, cercano e incluso burlón. Un carismático dirigente que habla abiertamente de la situación política mundial, pero que también deja entrever su lado más humano, sus recelos y algunos de sus recuerdos más personales, como la luna de miel que pasó en Nueva York en 1948. Sin embargo, todo ese material grabado por Jon Alpert no se llegó nunca a emitir.

“La NBC no quería enseñar a ese Fidel carismático y seductor”, explica Eduardo Suárez, el director del documental. “Además, como la vida privada de Fidel Castro siempre fue un secreto de Estado, tampoco la televisión cubana hizo nada después con estas imágenes”.

Ahora, cuando Estados Unidos y Cuba acaban de restablecer relaciones diplomáticas y comienza una nueva etapa política y económica entre los dos países, las grabaciones tomadas por Jon Alpert adquieren una especial relevancia. Son el testimonio de una época en la que Fidel Castro y su régimen eran un auténtico quebradero de cabeza para la Casa Blanca. Es también la historia de una exclusiva periodística que nunca vio la luz, la de un reportero que se encontró de bruces con la noticia de su vida y que acabó en la sala de montaje de una cadena de televisión.

Para complementar el estreno en exclusiva de Un viaje con Fidel, TCM emitirá los días 10 y 23 de octubre las dos películas biográficas que Steven Soderbergh realizó en 2008 sobre Ernesto Guevara, Che, el argentino y Che: guerrilla en las que el actor mexicano Demián Bichir interpreta a Fidel Castro.

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