Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El espectáculo está en la cueva

Hay grutas sagradas, enormes, inundadas, raras y bellas que permiten atisbar la ignota corteza terrestre

Una cascada en la espectacular cueva de Hang Son Doong, en Vietnam. Ampliar foto
Una cascada en la espectacular cueva de Hang Son Doong, en Vietnam. National Geographic/Getty Images

Hasta el último centímetro de la superficie terrestre está explorado y cartografiado. Pero, si tenemos en cuenta que solo un hombre en la historia de la humanidad, el ucranio Gennadiy Samokhin, ha logrado bajar a 2.191 metros de profundidad (lo que apenas supone un arañazo en la inmensidad de la corteza terrestre), colegiremos que el gran desconocido, la tierra ignota de los viejos mapas medievales, la tenemos ahora bajo de nuestros pies.

Este es un viaje virtual por las simas y cavernas mas fascinantes hoy exploradas y topografiadas. Y eso que del subsuelo lo ignoramos aún casi todo.

Simas profundas

Sima Krúbera-Voronya (República de Abjasia, Georgia)

En los albores de la espeleología, una sima de más de mil metros de profundidad era un reto casi infranqueable. Cuando en octubre de 2004 espeleólogos ucranios lograron pasar por primera vez en la historia la cota de -2.000 metros en este complejo cavernario de la República Autónoma de Abjasia, en el Cáucaso Occidental, se consideró una hazaña similar a la conquista del primer ochomil en el mundo de la escalada. Krúbera-Voronya no es solo la sima más profunda del mundo (el 10 de octubre de 2012 el ucranio Gennadiy Samokhin logró llegar a 2.191 metros usando equipo de espelobuceo), es también una de las más técnicas y difíciles, con varios sifones intermedios (pasos anegados de agua) y una gatera de apenas 40 centímetros de ancho a -1.600 metros que es un verdadero punto sin retorno: más allá no hay posibilidad de rescate alguno. O sales por tu pie, o no sales.

Torca del Cerro del Cuevón (España)

Muy poca gente sabe que España es uno de los paraísos mundiales de la exploración subterránea

Muy poca gente sabe que España es uno de los paraísos mundiales de la exploración subterránea. Y que en el Macizo Central de los Picos de Europa (Cantabria, Asturias y León) se localizan algunas de las simas más profundas y complejas del mundo. En concreto, la de la Torca del Cerro del Cuevón, a la que se ha llegado de momento a un sifón terminal en la cota -1.589 metros-, lo que la coloca como la séptima más profunda del mundo. Cada verano, esta zona de los Picos, así como el Pirineo navarro y de Huesca, se llena de expediciones internacionales que buscan ampliar el conocimiento de simas tan famosas como la Piedra de San Martín, la Illaminako Ateeneko Leizea o el sistema Arañonera.

Cuevas de uso ceremonial

Sistema Candelaria (Guatemala)

Este sistema de cavernas kársticas excavado por el río Candelaria en la región guatemalteca de la Alta Verapaz es famoso no solo por la espectacularidad de sus bóvedas y sus formaciones calcáreas. Lo es sobre todo por las numerosas evidencias de uso ceremonial y religioso que los antiguos mayas dejaron en su interior. Aún hoy, los indígenas de la etnia Q'eqchi' bajan a sus profundidades para pedir una buena cosecha o para invocar a sus dioses. Hay cavernas de fácil acceso, como la cúpula de los Murciélagos; otras que permiten navegar en cámaras neumáticas un tramo del río subterráneo; y otras más técnicas, como la sima Bombil Pek, con un rappel de 70 metros en la entrada.

Shwe Oo Min (Myanmar)

Para los budistas, las cavernas son lugares sagrados de meditación y prácticas rituales al menos desde el siglo III antes de nuestra era. Por eso es frecuente encontrar por todo el Sudeste Asiático grutas llenas de figuras de Buda en todos los tamaños y posiciones. Una de las más llamativas es la de Shwe Oo Min, en un cantil calizo del lago Pone Taloke, en Myanmar (Birmania). Sus galerías guardan 8.700 estatuas de Buda de todos los tamaños, algunas con siglos de antigüedad.

Gruta de El Soplao, en la sierra de Arnero, Cantabria.
Gruta de El Soplao, en la sierra de Arnero, Cantabria.

Cuevas enormes

Er Wang Dong (China)

Este vasto complejo de galerías en la provincia de Chongquing, en el centro de China, al que se atribuye unos 42 kilómetros de recorrido horizontal, se hizo mundialmente famoso gracias a las imágenes que un fotógrafo de Manchester, Robbie Shone, tomó durante una expedición de 15 espeleólogos que en 2013 penetró por primera vez en el interior de esta caverna, utilizada desde hacía décadas como mina de nitratos, pero cuyas profundidades nadie había explorado aún con un carácter científico. Lo que esos aventureros encontraron fue una de las redes subterráneas más grandes conocidas, incluida una gigantesca sala de 250 metros de altura y 50.000 metros cuadrados de superficie, con una nube de agua vaporizada atrapada en su interior. Una raridad que contribuyó a su fama mundial. Er Wang Dong significa en chino Segunda Cueva Real, en alusión a San Wang Dong, otra gran caverna vecina en esa región kárstica de Wulong y conocida con anterioridad. Casi con toda seguridad ambas grutas forman un mismo complejo subterráneo, pero aún no se ha encontrado la unión de ambas.

Son Doong (Vietnam)

Exploradas y cartografiadas en 2009 por un equipo británico en un paraje extremadamente boscoso e intrincado de la selva de Vietnam, a esa caverna se le atribuye la galería subterránea más grande hasta ahora conocida: unos 9 kilómetros de largo por 150 metros de alto y 200 de ancho. La cueva está dentro del Parque Nacional Phong Nha-Kẻ Bàng, que engloba uno de los mayores karst (montañas calizas) más grandes y viejos del mundo. Hay infinidad de simas y grutas, aunque apenas se han explorado un par de decenas de ellas.

Gunung Mulu National Park (Malasia)

Este parque nacional en una zona remota y de muy difícil acceso de la isla de Borneo engloba un gigantesco karst, sometido a las lluvias ecuatoriales, en cuyo subsuelo se desarrolla una de las mayores redes cavernícolas del mundo. En superficie llaman la atención los erizados pináculos de caliza, similares a los tsingys de Madagascar. Bajo la superficie se localizan algunas de las galerías y salas más grandes del mundo, como la Deer Cave (4 kilómetros de largo por 148 metros de alto), solo superada por la galería de la cueva vietnamita Son Doong.

Dos geólogos exploran la cueva de Postoina, en Eslovenia.
Dos geólogos exploran la cueva de Postoina, en Eslovenia. Science Photo Library

Cuevas raras y bellas

Cueva de los Cristales (México)

Cualquiera que haya practicado la espeleología está habituado a encontrar cristales de calcita (carbonato cálcico) y de yeso (sulfato cálcico) de algunos centímetros de longitud en las galerías. Pero lo que apareció en esta cueva mexicana del desierto de Chihuahua es único en el mundo: el yeso forma cristales de hasta 12 metros de longitud y 4 de diámetro. Una rareza única en el mundo. Si otras cuevas son difíciles de explorar por el frío y la humedad, ésta lo es por lo contrario: la temperatura interior alcanza los 58 grados.

Cueva del Viento (Canarias, España)

Aunque la inmensa mayoría de los sistemas cavernarios se forman por la meteorización química de la roca caliza (y, en menor medida, de dolomías y yesos), son muy comunes en zonas volcánicas los tubos de lava. Largas y rectilíneas galerías formadas en el interior de coladas de lava que se van enfriando a diferente velocidad. Y en Canarias tenemos el mayor complejo de tubos volcánicos del mundo, exceptuando los de la isla de Hawaii: el sistema de la cueva del Viento y la cueva Sobrado, dos cavernas conocidas desde hace tiempo en Icod de los Vinos (Tenerife), formadas por las erupciones del pico Viejo del Teide.

Cuevas inundadas

El Zacatón (México)

Por cenotes se conoce en México a cuevas formadas por karstificación en tiempos prehistóricos, cuando el nivel del mar estaba más bajo, y que ahora han sido inundadas por aguas salobres. Son una atracción turística y un lugar frecuentado por buceadores expertos. Aunque los cenotes más famosos están en la península del Yucatán, el más profundo del mundo se localiza en el Estado también mexicano de Tamaulipas. Es El Zacatón, una sima inundada de 339 metros de profundidad, cuyo fondo solo pudo ser explorado con un aparato de la NASA, ya que nadie ha sido capaz de llegar allí jamás.

Orda Cave (Rusia)

De los 5,1 kilómetros de recorrido de esta cueva excavada en yeso de los montes Urales, 4,8 están inundados de agua. Lo que la hace uno de los lugares más apetitosos (y peligrosos) del mundo para la práctica del espeleobuceo.

Vista del Great Blue Hole, en Belice.
Vista del Great Blue Hole, en Belice. Upperhall Ltd

Great Blue Hole (Belice)

Los blue holes (versión anglosajona del cenote mexicano) abundan por todo el Caribe de habla inglesa. El más llamativo es el Great Blue Hole, una especie de entrada al Averno en aguas del Atlántico, frente a las costas de Belice, formado por una sima de 300 metros de diámetro y 124 metros de profundidad, rodeada además de arrecifes de coral. Un paraíso para buceadores expertos.

Cuevas turísticas

Cueva del Soplao (Cantabria, España)

No hay que ponerse un traje especial, casco y carburero -además de mancharse de barro- para explorar el subsuelo. Las cavernas han sido el objeto del deseo de la industria turísticas desde sus albores. En España, con abundancia de montañas calizas, tenemos cientos de cuevas acondicionadas para las visitas. Una de las más espectaculares es la de El Soplao, en Cantabria. Fue descubierta a principios del siglo pasado, cuando se abrían unas galerías en la cercana mina de zinc y plomo de La Florida. El Soplao es un gran libro abierto de geología, con espectaculares formaciones de calcita de todo tipo, forma y color. Se accede por un símil de tren minero.

Cueva de Postoina (Eslovenia)

No podíamos olvidar en esta relación a Kars (o Karts), la región calcárea de Eslovenia que dio nombre al fenómeno de la meteorización química de la caliza: la kartsificación. La región de Kars está horadada como un queso emmental (en realidad, el gruyere no tiene agujeros). Pero la más famosa de todas es la de Postoina, la gruta turística más visitada de Europa. Un trenecito eléctrico facilita la contemplación de todas las maravillas naturales que crean las estalactitas, estalagmitas, coladas y otros espelotemas.

La cueva más grande del mundo

Mamouth Cave System (EEUU). 627 kilómetros es una distancia muy larga incluso para recorrerla en coche. Si lo trasladamos bajo tierra, es un laberinto inconmensurable. Esa es la longitud que suman todas las galerías exploradas hasta ahora del Mamouth Cave System, oficialmente la caverna de desarrollo horizontal más larga del mundo, que está en el estado de Kentucky. El complejo cavernario se conoce desde 1797, cuando empezó a explotarse como mina de salitre, y hoy es uno de los mayores atractivos turísticos de los EEUU. Está declarado parque nacional, Patrimonio de la Humanidad y Reserva de la Biosfera.

Más información