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Internet cambia el paso a los creadores

Artistas y entidades de gestión debaten los problemas y las oportunidades que el entorno digital supone para la recaudación del derecho de autor

Consulta de páginas de descargas de archivos.
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Internet lo ha cambiado todo. Entre miles de sectores afectados, la recaudación de los derechos de autor también se ha visto obligada a revolucionar sus estrategias y adaptar sus herramientas tradicionales, basadas en el mercado físico de toda la vida. De repente, millones de usuarios consumían a la vez películas, canciones, series, libros y demás contenidos culturales online en todo el mundo. Los retos para creadores y entidades de gestión frente a la revolución digital han sido el foco del curso Los derechos intelectuales de la creación, el conocimiento y la comunicación: redes sociales globales, clausurado este miércoles en la sede de la madrileña Universidad Complutense en El Escorial.

“No se hace nada en absoluto para proteger la propiedad intelectual. Nadie mueve un dedo: el Gobierno, con su mayoría absoluta, las operadoras, los usuarios, los intermediarios”, se quejó el presidente de la Academia de Cine, Antonio Resines. “A nadie se le ocurre no pagar a un panadero”, añadió mientras recordaba que en EE UU solo el 2% de los contenidos online es pirateado mientras que en España ese porcentaje alcanza el 83%. Resines contó que le explicó recientemente al ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, que el año pasado en España cada usuario había cometido en media 150 ilegalidades, con el daño que eso supone para la industria cultural, con unos “1.500 millones de euros de lucro cesante”.

Los otros problemas que aquejan a los derechos de propiedad intelectual salieron también a escena: la piratería, la falta de educación y de voluntad política. De hecho, la catedrática Pilar Cámara, codirectora del máster en propiedad intelectual de la Universidad Autónoma de Madrid, ya se había encargado de señalar las que ella considera pegas de la reforma de la Ley de Propiedad Intelectual (LPI), aprobada en solitario por el PP y que entró en vigor en enero. Cámara subrayó que los cambios introducidos por la LPI en cuanto a transparencia de las entidades de gestión, modificación de sus tarifas y obligación de la creación de una ventanilla única para recaudar los derechos dejan muchas dudas por ser demasiado generales y ambiguos.

La industria, por su parte, percibe que el ámbito jurídico avanza a un ritmo distinto al de la práctica. La piratería es el ejemplo más palmario, como puso de manifiesto la representante de Sony Isabel Urzáiz, según la cual “entre 2001 y 2010 se esfumó el 75% de la facturación de industria discográfica”. Este devastador fenómeno obligó a modificar el modelo de negocio. Ahora, discográficas y artistas van de la mano en casi todos los ámbitos profesionales, desde los conciertos hasta los acuerdos con marcas comerciales.

Las entidades de gestión ofrecieron respuestas múltiples a los retos que supone la Red, aunque sí hubo varios puntos en común, soluciones que las distintas entidades, ya se ocupen de música, actores o contenidos audiovisuales, comparten. Un registro digital, cierta facilidad para obtener las licencias de uso de las obras directamente online, la necesidad de aprovechar la tecnología y agilizar el reparto de los derechos fueron conceptos que repitieron prácticamente todos los invitados.

José Ángel Bueno, administrador de Agedi (la entidad de los productores musicales), describió el sistema DDEF, al que su organismo se ha sumado con cierto éxito. “Hemos digitalizado la gestión”, arrancó Bueno. Traducido, se trata de un proyecto que gracias a bases de datos y un catálogo creado según estándares internacionales facilita la relación entre los dueños de los contenidos (los productores musicales), los portales de oferta legal que emplean su repertorio (Spotify, Deezer, etc.) y el usuario final que disfruta esas creaciones.

Las demás entidades también expusieron sus ideas y medidas para responder a los desafíos de la Red. Así, Carmen Cuartero, de Cedro, se refirió al portal ConLicencia.com, que permite obtener las licencias para usar los contenidos que protege este organismo directamente online. Y al mismo objetivo, entre otros, responde Filmotech.com, el portal creado por Egeda, para que cada productor audiovisual pueda digitalizar y distribuir sus obras en Internet de forma gratuita.

Los participantes se refirieron también al informe Reda, sobre el que mañana vota el Parlamento Europeo. Así se llama el estudio que Julia Reda, eurodiputada del Partido Pirata alemán, fue encargada de presentar ante la Comisión de asuntos Jurídicos del Europarlamento, con propuestas para la “armonización de determinados aspectos de los derechos de autor y afines en la sociedad de la información”. Debido a la procedencia política de Reda, difícilmente se podían escuchar más que críticas a su informe en un foro protagonizado por entidades de gestión y creadores, pero Suárez mostró su confianza en las enmiendas que se votan hoy en el Europarlamento. Un nuevo capítulo de un debate lejos de finalizar.