Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Sebastián Castella se encerrará con seis toros en El Puerto de Santa María

Triunfo de El Fandi ante una excelente corrida de El Capea en la feria de Burgos

Castella, con dos orejas cortadas en la última Feria de San Isidro. Ampliar foto
Castella, con dos orejas cortadas en la última Feria de San Isidro.

El diestro francés Sebastián Castella se encerrará en solitario con seis toros de Santiago Domecq y Fuente Ymbro el próximo 16 de agosto en la plaza gaditana de El Puerto de Santa María. Esta corrida, que tendrá carácter benéfico, según anunció el torero el pasado marzo, es la nota más sobresaliente de una temporada portuense muy menguada en el número de festejos respecto a años anteriores. Solo se anuncian tres corridas y un espectáculo de rejoneo, que se celebrarán entre los días 2 y 16 de agosto.

El empresario de la plaza, Tomás Entero, ha justificado este programa reducido por las obras que se van a realizar en el coso a partir del 17 de agosto. El edificio será objeto de una profunda restauración que incluye la construcción "de un gran museo, para el que contamos con todo tipo de enseres históricos", explicó al portal cultoro. El único interés del ciclo es la gesta de Castella. No ofrece oportunidad alguna a los toreros emergentes y carece de algún otro cartel innovador. Se trata de otra feria más en retirada y carente de imaginación para ilusionar a los aficionados, aunque se mantienen, eso sí, los precios del año pasado.

Los carteles son los siguientes:

Domingo, 2 de agosto: Enrique Ponce, Morante de la Puebla y José María Manzanares (toros de Juan Pedro Domecq-Parladé).

Sábado, 8 de agosto (nocturna): Juan José Padilla, Francisco Rivera Paquirri y David Fandila El Fandi (toros de Luís Algarra).

Sábado, 15 de agosto (nocturna): Espectáculo de rejoneo. Fermín Bohórquez, Rui Fernándes, Leonardo Hernández, Manuel Manzanares, Andrés Romero y Manuel Moreno (toros de Luís Terrón).

Domingo, 16 de agosto: Sebastián Castella, único espada (toros Santiago Domecq y Fuente Ymbro).

Excelente corrida de El Capea en Burgos

El diestro granadino David Fandila El Fandi salió ayer martes a hombros del Coliseum de Burgos tras cortar las dos orejas del mejor toro de una extraordinaria corrida de los tres hierros de El Capea, según informa Efe. Con un lleno en los tendidos, se lidiaron tres toros -primero, quinto y sexto- de El Capea, dos -segundo y cuarto- de Carmen Lorenzo, y uno -el tercero- de San Pelayo, del mismo encaste y casa ganadera, bien presentados y de excelente comportamiento por bravos y nobles.

Manuel Díaz El Cordobés: pinchazo y dos descabellos (ovación tras aviso); y pinchazo y descabello (palmas); Juan José Padilla: estocada (oreja); y estocada y cuatro descabellos (ovación tras aviso), y David Fandila El Fandi: gran estocada (dos orejas); y pinchazo y cuatro descabellos (palmas tras aviso).

El titular, más allá de los trofeos y los triunfos de los toreros, debería ir para los toros, que rompieron con la tónica de los fiascos ganaderos que han asolado la feria de Burgos. Una gran corrida de toros de los tres hierros de El Capea. Todos embistieron, todos mostraron las mismas virtudes de la bravura, el temple y el buen son. Matrícula de honor para el ganadero salmantino. Fue una lástima que, con semejante materia prima, solo un torero cruzara el umbral de la puerta grande, El Fandi, el único que manejó con acierto la espada, la misma que les privó de la gloria a Padilla y a El Cordobés, que, como cada año, festejó su cumpleaños con la afición burgalesa.

El Cordobés, fiel a su compromiso anual con esta plaza, estuvo sensacional con el gran toro que abrió plaza, al que cuajó a placer en una faena templada, limpia y ligada, y que prendió definitivamente cuando Manuel exhibió su otro toreo, el de los alardes, desplantes y guiños al tendido. Perdió el triunfo por los aceros. También en la suerte suprema perdió El Cordobés las orejas del cuarto, al que toreó con mucho relajo, una de las faenas más serias e importantes de cuantas se le recuerdan en Burgos.

Padilla fue el ciclón de siempre. A su primero le cortó una oreja gracias a una faena muy bullanguera, en la que usó con variedad el percal, firmó un vibrante tercio de banderillas, y cuajó una posterior faena de muleta de tanta entrega como entusiasmo hubo en los tendidos. Tenía la puerta grande abierta tras cuajar también de manera notable y variadísima al buen quinto, con el que, sin embargo, se eternizó manejando el verduguillo.

El Fandi hizo lo más rotundo de la tarde frente al tercero de corrida, al que quitó por navarras, banderilleó con explosividad y al que toreó con mucha decisión con la franela en una faena en la que alternó las dos manos, y que finiquitó con una gran estocada, la única decente de toda la tarde. En el sexto brilló con un quite por zapopinas, y volvió a ceñirse al mismo guión de entrega y capacidad, aunque esta vez no pudo tocar pelo por fallar con la espada.