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La Orquesta Nacional se atreve con las maldiciones

La próxima temporada contará con David Afkham como director titular,

Hay barra libre para Philip Glass y un nuevo concierto para guitarra de Cañizares

El director principal de la Orquesta y Coro Nacionales de España (OCNE), David Afkham, durante la presentación hoy de la temporada 20152016. Ampliar foto
El director principal de la Orquesta y Coro Nacionales de España (OCNE), David Afkham, durante la presentación hoy de la temporada 2015/2016. EFE

“Cuando nuestro lado oscuro se pone al servicio del talento creativo, salen grandísimas obras”, dice Félix Alcaraz, director artístico de la Orquesta y Coro Nacionales de España (OCNE). Esta mañana, el conjunto residente en el Auditorio Nacional ha presentado su próxima temporada, la primera con David Afkham como nuevo director principal. La nueva temporada, tras un curso actual encomendado a las figuras revolucionarias de la Historia, lleva como lema Malditos, y ahondará en compositores con carreras truncadas, creadores condenados injustamente al olvido, obras envueltas en polémica o “estrenos con lámparas que caen y matan personas”.

“Cuando pensé en una temporada llamada Malditos, inmediatamente se me vino a la cabeza El Holandés errante, que haremos en versión concierto. Es una ópera perfecta, con una longitud perfecta, una música perfecta y un reparto perfecto encabezado por el gran cantante Bryn Terfel”, cuenta Afkham, que dirigirá ocho programas como director principal durante 2015 y 2016. Una persona con notable presencia también en el podio de la orquesta será Juanjo Mena, el actual director de la BBC Philharmonic, al que Alcaraz define como “un director de un talento espectacular”. También habrá otros grandes nombres llevando la batuta como Eschenbach, Ashkenazy y William Christie –que solo ha dirigido en su vida dos orquestas, Berlín y Nueva York, y que ahora se pondrá al frente de la española-. Entre los intérpretes, destaca el debut de la pianista Mitsuko Uchida o el regreso de la cantante Waltraud Meier.

En cuanto a la Carta Blanca, en la que se le concede una serie en forma de homenaje a un gran compositor vivo, tras la presencia de Arvo Pärt este año, el próximo estará en Madrid el estadounidense Philip Glass. Además, el compositor ha aceptado el encargo de la OCNE y compondrá para estrenar en la capital un Concierto para dos pianos y orquesta, en el que la voz solista la llevarán las hermanas francesas Katia y Marielle Labèque. También se han encargado obras de nueva factura a Ramón Humet, Gabriel Erkoreka, Krzysztof Penderecki y Juan Manuel Cañizares, que aportará Al-Andalus. Concierto para guitarra y orquesta. A la memoria de Paco de Lucía.

La orquesta asume en la temporada que viene 68 conciertos de abono más los 17 programas del coro y de los tres ensembles de la orquesta y otros 26 en formato mini o con temáticas diferentes como la música de videojuegos o bandas sonoras de cine. En cuanto a las obras que se llevarán al escenario del auditorio, destacan la Misa Glagolítica de Janácek, el Concierto para piano y orquesta de Busoni –que dice Alcaraz que está maldito porque ningún pianista se atreve a afrontar esta partitura compleja de 70 minutos- o la recuperación de la ópera Elena e Malvina de Ramón Carnicer. Habrá espacio también para la música española, con Afkham al frente de El sombrero de tres picos. “En esta temporada creo que es fundamental enfrentar la tradición española, representada por la música de Falla, a la música española contemporánea de nueva creación”, dice el director.

La Orquesta Nacional se presenta ante la próxima temporada con muchos retos por delante –entre ellos una gira por Japón y dos conciertos en Valladolid y Sevilla-, pero también con los datos en la mano de lo que está suponiendo la presente. Tras una caída de un 14% de los abonos desde 2009, en la presente campaña se han recuperado un 10% de abonados y se han registrado 30.000 espectadores más que en 2013, con una media de un 80% de ocupación en los conciertos. Además, defienden su buen trabajo en la incorporación de nuevos públicos, que entran a través de ciclos como el de los conciertos mini, donde la media de edad es de 40 años y el 25% del público es menor de 35 años. Y el 49% de los asistentes a estos recitales nunca antes habían asistido a un concierto de la formación.