crítica | el nuevo exótico hotel marigold
Opinión
Texto en el que el autor aboga por ideas y saca conclusiones basadas en su interpretación de hechos y datos

El carisma devaluado

'El nuevo exótico hotel Marigold', la (in)evitable secuela del éxito de 2011, solo aporta nuevo al estadounidense Richard Gere

Dev Patel, Richard Gere y Judi Dench, en un fotograma del filme.
Dev Patel, Richard Gere y Judi Dench, en un fotograma del filme.

La película británica El exótico hotel Marigold nació hace cuatro años como obvio retrato para espectadores adultos con un cierto deleite por el exotismo, la espiritualidad y el poder del cine como ejercicio de autoayuda. Sin embargo, un puñado de cuestiones narrativas, como la encomiable defensa de los personajes más negativos, y sobre todo interpretativas, con una hermosísima colección de carismas y rostros arrugados, limpios de afeites quirúrgicos, la elevaban por encima de esa media de películas que utilizan el buen rollo como simple pretexto para superpoblar su territorio de azúcar y chistes del montón.

EL NUEVO EXÓTICO HOTEL MARIGOLD

Dirección: John Madden.

Intérpretes: Dev Patel, Judi Dench, Bill Nighy, Richard Gere.

Género: comedia. Reino Unido, 2015.

Duración: 122 minutos.

En El nuevo exótico hotel Marigold, su (in)evitable secuela, con la única aportación del estadounidense Richard Gere, al que hay que alabar que quiera hacer papeles de sesentón, Ol Parker y John Madden, de nuevo guionista y director respectivamente, mantienen algunas de las constantes, pero los temblores de la primera entrega se han agudizado hasta conformar una película en la que acaba pesando más lo cargante que lo afectuoso. Un estado en el que tiene mucho que ver el único personaje protagonista joven de la historia, interpretado por el británico de origen indio Dev Patel (Slumdog millionaire, The newsroom), al que Parker endilga ya una serie de situaciones más ridículas que graciosas, y que acaba convirtiéndose directamente en un insoportable plasta conforme avanza su sobreactuación, con ojos, cejas, brazos y manos moviéndose al alimón de un texto desde luego mejorable.

Cuando El nuevo exótico hotel Marigold apela al divertimento a base de comedia de enredo y de equívocos de personalidad, solo encuentra impostada amabilidad. Sin embargo, cuando mira a los ojos de sus criaturas, ya sea para el drama, la comedia, el amor o el dolor, sí encuentra la verdad de la gente, la gloria y las miserias de sus existencias. ¿Suficiente? Esta vez no.

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Sobre la firma

Javier Ocaña

Crítico de cine de EL PAÍS desde 2003. Profesor de cine para la Junta de Colegios Mayores de Madrid. Colaborador de 'Hoy por hoy', en la SER y de 'Historia de nuestro cine', en La2 de TVE. Autor de 'De Blancanieves a Kurosawa: La aventura de ver cine con los hijos'. Una vida disfrutando de las películas; media vida intentando desentrañar su arte.

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