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Juan Ramón Jiménez, un hombre complejo y fascinante

‘La luz con el tiempo dentro’ aborda la vida del poeta y Nobel de Literatura

‘La luz con el tiempo dentro'
Carlos Álvarez-Nova (en el papel de Juan Ramón Jiménez) y Tamara Arias (Zenobia Camprubí) en una escena del filme.

Padecía desde joven una neurosis que depresiva que le marcó de por vida. Igual que su amor apasionado por Zenobia Camprubí y el exilio que tuvo que tomar en 1936 por su apoyo a la II República Española, del que no pudo regresar en vida. La vida, con sus luces y sombras, del poeta y premio Nobel de Literatura, Juan Ramón Jiménez, ha sido llevada al cine de la mano del realizador Antonio Gonzalo en un filme que se estrena hoy. La luz con el tiempo dentro es la historia del autor de Platero y yo desde la adolescencia (aunque salen imágenes de niño) hasta la edad de 76 años. Son dos los actores que interpretan al poeta de Moguer: Carlos Álvarez-Novoa, que le da vida desde los 55 años hasta su muerte y Marc Clotet que hace de joven. El resto del reparto lo componen la actriz sevillana, residente en Los Ángeles, Tamara Arias en el papel de Zenobia, y Ana Fernández, que da vida a la madre del escritor.

Gonzalo, que ya llevó a la gran pantalla un biopic sobre Blas Infante, que interpretó Juan Diego, ha tenido la osadía de hacerlo con este premio Nobel español al darse cuenta de que la poesía y la obra de Juan Ramón Jiménez eran conocidas, pero no así su vida. “Era un hombre complejo y fascinante cuya vida estuvo muy marcada por una salud precaria, y al que le afectaron mucho las circunstancias históricas y los acontecimientos trágicos como la Guerra Civil que tuvo que vivir. Era un genio, de eso no cabe duda, que pasaba de la depresión a la euforia, lo que hoy conocemos como trastorno bipolar. Era también obsesivo y triste”, explica su realizador que ha dedicado buena parte de los últimos años a la investigación de este personaje, con ayuda de Carmen Hérnandez-Pinzón (sobrina nieta del poeta) y la Fundación Zenobia-Juan Ramón Jiménez. El filme, con guion de Teresa Calo, ha sido rodado en medio centenar de decorados ambientados en Moguer, Sevilla, Burdeos, Madrid. Miami y Puerto Rico, país donde el escritor murió en 1958, apenas dos años después de recibir el Nobel . Son muchas las cosas que ahora ha descubierto Gonzalo sobre este hombre que sale de España en 1936, después de reunirse con el entonces presidente Manuel Azaña y llega a Estados Unidos con la misión de recabar apoyos para la República, labor que pronto vio poco exitosa.

La película se recrea en la relación del poeta y Zenobia Campubrí, una joven independiente y moderna que no se lo puso muy fácil al principio. Una pareja dispar, que, sin embargo, protagonizó una gran historia de amor. En el diario escrito por ella y que inició ya en el exilio, en La Habana, dejó escrito: “A Juan Ramón no se le puede dejar solo en absoluto. Él es queridísimo aunque me vuelva loca”.

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