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La Semana de Música Religiosa de Cuenca, mística y cristalina

La cita de música sacra estrena en Semana Santa una obra de Joan Magrané

El pianista onubense Javier Perianes, uno de los platos fuertes de la Semana de Música Religiosa de Cuenca.
El pianista onubense Javier Perianes, uno de los platos fuertes de la Semana de Música Religiosa de Cuenca.

La Pasión en Cuenca se entiende a través de su festival, que hermana en Semana Santa los sones sacros que llegan hasta el Barroco con música contemporánea de nueva factura. Del 28 de marzo al 5 de abril, la ciudad manchega acoge la 54ª edición de su Semana de Música Religiosa con guiños al cuarto centenario del nacimiento de Santa Teresa, el siglo de la desaparición de Scriabin y el vigésimo aniversario de las vidrieras de la catedral conquense, obra de Gustavo Torner.

“Este festival es quizá el único que no ha faltado al compromiso de crear nuevas obras de corte contemporáneo a través de encargos a los compositores”, explica la directora del festival, Pilar Tomás. Para este año, se enfrenta la veteranía de José María Sánchez-Verdú con la juventud de Joan Magrané. Sánchez Verdú ha compuesto para la cita una obra titulada Libro de danzas de la muerte, creada para instrumentos medievales y que interpretarán el Viernes Santo en la catedral los conjuntos Organum, Tasto Solo y Schola Antiqua. “Cuando Sánchez Verdú escribió el Libro de Leonor –encargo del Centro Nacional de Difusión Musical-, basado en el Códice de Las Huelgas, se dio cuenta de que la obra se le había quedado corta. Por eso incluimos junto a esa obra en el festival estas danzas de la muerte en el mismo programa”, explica Tomás.

El otro estreno estará protagonizado por Joan Magrané, ganador del Premio Reina Sofía de Composición 2013, al que la Semana le ha encargado la obra Tu solus qui facis mirabilia. Este estreno rinde homenaje a la figura del artista Gustavo Torner, que hace 20 años imaginó las vidrieras de la catedral conquense. “Esta nueva obra se estrenará en la catedral el Martes Santo a los pies de las vidrieras, y se complementará con una exposición en las salas del templo en la que podrán verse los bocetos de Torner procedentes del Reina Sofía, fondos de la Fundación Juan March, coleccionistas privados y del propio autor”, explica la directora.

El festival lo abrirá el conjunto Schola Antiqua con el organista Andrés Cea en la Basílica de Nuestra Señora de la Asunción de Villanueva de la Jara –escenario que se suma este año al festival-, y en el programa se repasará la vida de Teresa de Ávila a través de obras de Cristóbal de Morales, Francisco Guerrero o Tomás Luis de Victoria. Otro de los puntos fuertes de la cita es la presencia del grupo La Risonanza dirigido por Fabio Bonizzoni, que ocupará el Convento de las Carmelitas Descalzas el Domingo de Ramos; o el doblete del pianista onubense Javier Perianes. Ese mismo día en recital solista con obras de Schubert, Mompou y Debussy, y el 1 de abril acompañando a la Orquesta Sinfónica de Galicia en el Teatro Auditorio en el Concierto de Ravel, noche que acogerá también la interpretación del sinfónico El poema divino de Scriabin, de quien se cumplen 100 años de su muerte.

Pasarán también por el festival grupos como el Cuarteto Quiroga, la Camerata Boccherini, El León de Oro, los grupos corales Kea y Tallis Scholars o el ensemble Solistes XXI. Para el cierre, los organizadores han preparado la recuperación del oratorio Muerte y sepultura de Cristo de Antonio Caldara el Sábado Santo, con la Stavanger Symphony Orchestra dirigida por Fabio Biondi, y un domingo 5 de abril que sonará en Cuenca a la Misa de la Coronación de Mozart de la mano de este mismo conjunto. Además, durante toda la semana habrá visitas a los monumentos, ponencias sobre los ejes principales del festival y actividades didácticas para niños y jóvenes. “Vamos a abordar un repertorio trascendente y a tener presente la música contemporánea casi todos los días”, explica la directora, que añade: “Han sido unos años terriblemente duros, hemos sufrido una reducción de plantilla y presupuestos inimaginable. Los artistas bajan los precios, pero los billetes de avión no bajan. Pero quiero pensar que hay futuro, que la Semana es algo importante para los melómanos de España y de fuera de sus fronteras”.