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Berlín premia el cine clandestino del director iraní Jafar Panahi

'Taxi’ gana el Oso de Oro y los chilenos Pablo Larraín el Gran Premio del jurado con la desasosegante ‘El club’ y Patricio Guzmán el del guion

Puede que el cineasta iraní Jafar Panahi tenga prohibido hacer cine en su país, pero eso no quiere decir que haya dejado de rodar. Desde julio de 2009, Panahi tiene prohibido abandonar su país. Pasó 88 días en 2010 en la cárcel hasta que la presión internacional logró su liberación; pero en diciembre de ese año un tribunal le condenó a 20 años de inhabilitación para hacer cine, dar entrevistas o salir de Irán. Su delito, “actuar contra la seguridad nacional y hacer propaganda contra el Estado”.

Y a pesar de todo, Panahi, a sus 54 años, sigue creando. El Oso de Oro que ha recibido Taxi es la demostración de que si alguien quiere rodar, rueda. En un comunicado que remitió a la organización del certamen alemán, el iraní aseguraba: “Soy un cineasta. No sé hacer otra cosa más que hacer películas. Nada puede impedírmelo. Y cuanto más me han empujado a los rincones más alejados, más he conectado con mi interior. El cine como arte se ha convertido en mi principal preocupación. Y seguiré haciendo películas para sentirme vivo”. Desde que se confirmó la prohibición, Panahi ha dirigido clandestinamente Esto no es una película —un filme en el que su frustración como creador encerrado en casa estalla en pantalla— en 2011, y Telón cerrado en 2013. Con Taxi el juego va más allá, porque Panahi conduce ese vehículo amarillo de transporte por las calles de Teherán entrevistando a sus pasajeros, a los que filma con una cámara colocada en el salpicadero. A ese taxi sube todo tipo de personas, lo que le vale al cineasta para radiografiar la sociedad iraní en 82 minutos. Entre ellos, su sobrina, la niña que en Berlín ha recogido el Oso de Oro, primero orgullosa y luego deshecha en sollozos.

Cámara de Oro a la mejor ópera prima en Cannes en 1995 con El globo blanco, Leopardo de Oro en Locarno con El espejo (1997), León de Oro en Venecia con El círculo (2000), Gran Premio del Jurado en Berlín 2006 por Fuera de juego… Panahi es uno de los directores más apreciados en los festivales, y es probable que siga produciendo y estrenando en Occidente, mientras en su país su trabajo se ve en copias piratas en DVD. Por cierto, Panahi ha unido a jurado y crítica internacional, porque su Taxi también ha logrado el premio FIPRESCI.

El resto del palmarés no incluyó grandes sorpresas. En la competición había buenas películas latinoamericanas y así lo ha reconocido el jurado presidido por Darren Aronofsky. El Gran Premio del Jurado, el segundo puesto de los grandes certámenes de cine, ha sido para el chileno Pablo Larraín con la sombría El club, un drama sobre curas pedófilos escondidos por la Iglesia católica. El premio Alfred Bauer recayó en la guatemalteca Ixcanul, de Jayro Bustamente, “por abrir nuestros corazones y nuevas perspectivas en el cine”, según justificación del jurado. El veterano realizador chileno Patricio Guzmán obtuvo el galardón a mejor guion por su documental El botón de nácar (de paso también ganó el premio Ecuménico), que cierra el díptico iniciado por Nostalgia de la luz. Y el trofeo a la mejor ópera prima la ganó 600 millas, del mexicano Gabriel Ripstein, hijo de otro veterano de fuste, Arturo Ripstein. Mucho español como idioma, pero poco cine español: desde la Berlinale se quejan de la falta de títulos seleccionables procedentes de España.

Otra de las grandes películas de este festival, cuya sección oficial ha resultado bastante tediosa y regular, en comparación con su edición precedente, ha sido 45 years, del británico Andrew Haigh. Si en su película previa Weekend hablaba del amor que surgía en un fin de semana entre una pareja homosexual, ahora el juego lo traslada a dos ancianos a punto de celebrar sus 45º aniversario de matrimonio. Para sus dos protagonistas, los soberbios Tom Courtenay y Charlotte Rampling, han sido los dos indiscutibles premios de interpretación. Sin embargo, la imagen que quedará del certamen será la de una orgullosa Hana Saeidi levantando un Oso de Oro merecido pero no recogido por su tío.

 

Palmarés

La Berlinale ha otorgado el Oso de Oro a la película iraní Taxi, dirigida por Jafar Panahi. América Latina ha tenido una gran presencia, principalmente con el Oso del Premio Especial del Jurado para El Club, del chileno Pablo Larraín.

Así ha quedado el palmarés:

Oso de Oro: 'Taxi', de Jafar Panahi.

Gran Premio del Jurado: Pablo Larraín, por 'El club'

Premio Alfred Bauer: 'Ixcanul', de Jayro Bustamante.

Mejor dirección ex aequo: Radu Jude por 'Aferim' y para Malgorzata Szumowska por 'Body'.

Mejor actriz: Charlotte Rampling, por '45 years'.

Mejor actor: Tom Courtenay, por '45 years'.

Mejor guion: Patricio Guzmán, por 'El botón de nácar'.

Mejor contribución artística ex aequo: Sturla Brandth Grovlen, por la fotografía de 'Victoria', y a Evgeniy Privin y Sergey Mikhalchuk, por la fotografía de 'Pod electricheskimi oblakami'.

Premio FIPRESCI: 'Taxi', de Jafar Panahi.

Premio Ecuménico: 'El botón de nácar', de Patricio Guzmán.

Premio Mejor ópera prima: '600 millas', de Gabriel Ripstein.

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