Arte: ya no solo es alemán

Las temáticas de los artistas ya no hacen referencia al pasado histórico: “Los cuestionamientos ahora son internacionales y universales”

'A difference that makes a difference' ('Una diferencia que marca la diferencia', 2014) de Jorinde Voigt.
'A difference that makes a difference' ('Una diferencia que marca la diferencia', 2014) de Jorinde Voigt.

El arte alemán actual no tiene una tendencia específica. Nativos digitales del post internet art mezclan diferentes medios y, a su vez, el tema es lo efímero e inmaterial, como ocurre en la obra de Tino Sehgal. El único denominador común que reúne a los artistas de las décadas tras la caída del muro es que las temáticas ya no hacen referencia al pasado histórico. Berlín, epicentro de artistas de renombre de todo el mundo, es reflejo de esa pluralidad cultural. El arte alemán ya no solo es alemán. “Los cuestionamientos ahora son internacionales y universales”, confirma Monopol, la revista de arte más importante en Alemania. Una prueba son estos cuatro creadores:

Jorinde Voigt (Francfort, 1977). Jorinde Voigt traduce algoritmos, estructuras musicales, conceptos filosóficos e incluso el clima en dibujos intrincados, de una exactitud gráfica que asemejan cartografías. Las obras son collages en parte hechas con bolígrafo. Un nuevo tipo de caligrafía con un orden sistemático. Formas abstractas que evocan una partitura musical casi posible de escuchar.

Tino Sehgal (Londres, 1976). El artista describe su trabajo como “situaciones construidas”. Sus exposiciones en los museos son de carácter inmaterial y efímero. Sehgal propone encuentros entre el público, y ‘actores’ que a veces son los propios guardias del museo. Un tipo de coreografía vivencial convertida en producto artístico.

Florian Meisenberg (Düsseldorf, 1980). Meisenberg trabaja con diferentes planos de presentación y representación. Lienzo, pantalla, texto, membranas, interfaces. Aunque su obra es una superposición de superficies horizontales, el efecto que crea es profundidad, casi como si absorbiendo al espectador hacia un interior no tangible. El artista ve su trabajo como un catalizador del pensamiento.

Anna Witt (Wasseburg, 1981). Witt hace vídeos e instalaciones tipo performances. Su trabajo es de carácter ficticio y documental. El tema son los estereotipos culturales y la posición del individuo en sistemas sociales. Su pregunta es sobre la formación de la identidad, que está condicionada por las políticas y la restricción (o no) de los derechos civiles.

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