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Espartaco triunfa a lo grande en su ‘reaparición’ en la corrida pinzoniana

El diestro almeriense Torres Jerez, gravemente herido en Perú

Juan Antonio Ruiz, Espartaco, cortó ayer sábado seis orejas y un rabo y salió a hombros al término de la quinta corrida pinzoniana, celebrada en la plaza del Descubrimiento de Palos de la Frontera (Huelva). Era la triunfal y fugaz reaparición de una gran figura del toreo, que se retiró de los ruedos en la plaza de Sevilla el 29 de septiembre de 2001, y que, desde entonces, participa en festivales y en alguna corrida puntual como esta, conmemorativa de la gesta de Colón.

Espartaco (Espartinas, Sevilla, 1962) tomó la alternativa el 1 de agosto de 1979 en la plaza de Huelva, de manos de Manuel Benítez, El Cordobés, pero no conoció el triunfo hasta la Feria de Abril de 1982, cuando abrió la Puerta del Príncipe tras cortar tres orejas a los toros de Jandilla, integrado en un cartel junto a Curro Romero y Paquirri. A partir de ese momento se encaramó al primer puesto del escalafón, que no abandonó hasta ya entrada la década de los noventa, cuando se vio obligado a abandonar los ruedos a causa de una lesión en una rodilla que se produjo en un partido de fútbol benéfico. Tras varias intervenciones quirúrgicas, reapareció en la localidad pacense de Olivenza en 1999 hasta su retirada definitiva en la feria de San Miguel en Sevilla el 29 de septiembre de 2001. Desde entonces ha seguido ligado al mundo de los toros como ganadero, y ha participado en numerosos festivales y en corridas especiales.

La última vez que se vistió de luces fue el 19 de junio de 2010 en la plaza francesa de Istres, en un mano a mano con Sebastián Castella; posteriormente, su nombre apareció en el cartel de la quinta corrida pinzoniana, prevista para el pasado 11 de octubre, junto a El Fandi y el rejoneador Andrés Romero; la lluvia impidió la celebración del festejo, que fue aplazado hasta ayer, que se celebró con la ausencia del torero granadino, que actuó en la feria de Jaén. De este modo, Espartaco se enfrentó a cinco toros (los cuatro previstos y un sobrero que regaló).

En Palos de la Frontera se lidiaron dos astados para rejoneo de Luis Albarrán, y en lidia ordinaria un toro de Núñez del Cuvillo, dos de Juan Pedro Domecq y dos de Albarreal, de variada presentación y juego, informó Efe.

El resultado fue el siguiente: Andrés Romero, ovación y saludos y dos orejas, y Espartaco, ovación, dos orejas, dos orejas, ovación, y dos orejas y rabo en el sobrero. La plaza casi se llenó en tarde calurosa, y numerosos espectadores acudieron vestidos a la usanza medieval, al igual que los toreros.

Mano a mano en Espartinas

Los hermanos Javier y Borja Jiménez (matador el primero y novillero todavía el otro) se enfrentaron ayer en un mano a mano en Espartinas, su localidad natal, y cosecharon un resonante triunfo con media entrada en los tendidos. La faena de Javier Jiménez al quinto toro de la tarde, un excelente ejemplar de Murube que recibió los honores de la vuelta al ruedo, fue lo mejor del festejo. Su hermano logró indultar al segundo de la tarde, un novillo de Gerardo Ortega noble y rajado al que instrumentó una faena algo embarullada trufada de detalles de calidad. El resto de la corrida mixta, a pesar de las orejas cortadas, no alcanzó las mismas cotas.

Se lidiaron un toro de Albarreal, muy deslucido; otro de Buenavista, potable y rajado, y un tercer cuatreño de Murube, de muy buen juego, que recibió los honores de la vuelta al ruedo. Los novillos pertenecieron a los hierros de Gerardo Ortega, que resultó manso y noble y fue indultado sin fundamento alguno; el segundo, de Murube, manejable, y el tercero, también de Gerardo Ortega, sin clase.

Javier Jiménez: silencio, dos orejas y dos orejas y rabo. Borja Jiménez: dos orejas y rabo simbólicos, dos orejas y silencio.

Cogida de Torres Jerez en Perú

El matador de toros almeriense Torres Jerez resultó herido el viernes en la localidad peruana de Cajabamba. El parte médico señala que sufrió una "herida en el tercio medio, cara interna del muslo derecho, de unos quince centímetros, que afecta a piel, tejido celular subcutáneo y rompe el músculo vasto interno, sin afectación vascular, de pronóstico grave".

Según el portal Aplausos, el torero fue intervenido de nuevo tras ser trasladado a la ciudad peruana de Trujillo, donde se le han descubierto las trayectorias reales de la herida: tres en total, dos de 15 centímetros y una de 9 centímetros, que rozan la vena femoral. El percance se produjo cuando el almeriense toreaba al natural al segundo toro de su lote, momento en que la res le sorprendió y le infligió la cornada. En lo artístico, cortó una oreja a su primer toro y ganó el escapulario que le acredita como triunfador de Cajabamba, como ya ocurriera hace unos días en Ticapampa.