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1964: con él llegó el escándalo...

Con ‘Encuesta sobre el amor’ el cineasta provocó un terremoto al cuestionar a los italianos sobre su sexualidad

Pier Paolo Pasolin en su película 'El Decamerón' (1971). Ampliar foto
Pier Paolo Pasolin en su película 'El Decamerón' (1971).

“¿Pensar sobre su vida sexual es algo que a usted le proporciona placer o le genera inquietud?”. Esta es una de las preguntas que Pier Paolo Pasolini (Bolonia 1922 – Ostia 1975) les hizo a los italianos hace medio siglo en su película Encuesta sobre el amor (Comizi d’amore 1964). Con cámara y micrófono en mano Pasolini recorrió Italia interrogando a la gente del campo, de la ciudad, niños, jóvenes y viejos, obreros y estudiantes, mujeres “decentes” y prostitutas sobre la sexualidad, la homosexualidad, la igualdad de derechos entre el hombre y la mujer, la virginidad, el divorcio (que aún no era permitido) y sobre la prostitución que entonces había sido desplazada a las calles por la Ley Merlín de 1958 que había prohibido los burdeles.

Italia “cambiaba de cara”, pasaba de una sociedad campesina a una industrial, de las sombras de la posguerra y del poder fascista a las redes del “poder consumista”, que para Pasolini “violaba y manipulaba la realidad de los cuerpos”.

El título original de Encuesta sobre el amor era Cien pares de bueyes (Cento Paia di Buoi), explica Roberto Chiesi del Archivo Pier Paolo Pasolini en Bolonia, y añade que la cinta iba a tratar exclusivamente de las perversiones sexuales. En el boceto de diez páginas Pasolini no explicaba cómo escenificaría a “las víctimas del lado oscuro del sexo, de los instintos animales no controlados”, pero sugería describir algunos casos a manera de crónica negra. Los productores rechazaron la propuesta y Pasolini tuvo que cambiar el formato a uno de tipo documental. El psicoanalista Cesare Musatti, los escritores Alberto Moravia y Giuseppe Ungaretti participan de la película en charlas con Pasolini sobre el sexo como tema tabú en la Italia antes de la revolución sexual.

La propia vida sexual de Pasolini era tema de escándalo. En 1949 había sido acusado de seducir, pervertir y mantener relaciones homosexuales con chicos adolescentes a quienes daba clase en Casarsa, el pueblo natal de su madre por quién, se dice, sentía un amor morboso. Pasolini, hijo de padre fascista, era comunista y aunque no fue encontrado culpable de los cargos en su contra, fue expulsado del partido y expulsado de la escuela. Con su madre parte a Roma, donde encuentra en los barrios de la “vida violenta” a los ragazzi di vita (título de su libro de 1955), menores de edad a quienes convencía de tener relaciones sexuales incluso de carácter violento. En sus dos primeras películas Accatone (1961) y Mama Roma (1962) muestra de manera épica la segregación del subproletariado italiano, un mundo que había conocido también a través de su lujuria errante y anónima.

¿Ante ciertos excesos sexuales usted se escandaliza o no?

Pier Paolo Pasolini

La vida y obra de Pier Paolo Pasolini se convertiría en un solo cuerpo poético. Un cuerpo que “pedía sanar en público y con el público llagas privadas”, como diría su biógrafo Enzo Siciliano. Su cine y literatura eran también su “cuerpo de lucha” y de intervención en el debate público.

Encuesta sobre el amor (su tercera película) es “clave en la filmografía del cineasta ya que aparecen los temas que serán fundamentales en la evolución de su cine final: la transformación antropológica y cultural de Italia, el consumismo y sobre todo el sexo”, señala Javier Fuentes Feo, director del Centro de Documentación y Estudios Avanzados de Arte de España.

Algunas de las preguntas que Pasolini hace en Encuesta sobre el amor son: “¿Usted tiene inhibiciones sexuales?, ¿puede definir el honor sexual?, ¿el matrimonio ha resuelto sus problemas de sexo?, ¿por qué elige el camino de la ‘decencia’ si podría ganar más dinero como prostituta?, ¿un matrimonio pequeño burgués o proletario es la solución a su pobreza?, ¿prefiere ser un don Juan o un buen padre?. Algunas de las respuestas que obtiene son: “El honor sexual se refiere solo a las mujeres”, “la sociedad está basada en la familia, la nación se basa en la sociedad y por lo tanto el divorcio es una traición”. Pasolini: “¿qué relación ve usted entonces entre la sexualidad y el amor patriótico?”.

El sexo (heterosexual) de la vida en pareja o fuera de ella es un tema de la encuesta. El otro son las relaciones sexuales “anormales”. Pasolini: “¿Ha oído hablar de perversiones sexuales?, ¿por qué piensa que un hombre es invertito (homosexual)?, ¿qué piensa sobre un hombre así?, ¿cree que se le puede curar?, ¿ante ciertas anormalidades, ciertos excesos sexuales usted se escandaliza o no?”.

La propia vida sexual de l cineasta, poeta e intelectual era tema de escándalo

Encuesta sobre el amor no es una investigación sociológica sobre la sexualidad de los italianos. “La película y la obra posterior del cineasta es un testimonio cinematográfico que muestra la deriva de un mundo que se abre en los cuerpos, el tránsito a algo que para Pasolini, actuaba con mayor fuerza que el fascismo tradicional: el consumismo”, destaca Fuentes Feo.

En su escrito Abjuración de la trilogía de la vida (junio 1975) Pasolini explica que en el inicio de la crisis cultural de los sesenta “cuando empezaba a triunfar la comunicación de masas, el último baluarte de la realidad parecían ser los cuerpos inocentes con la arcaica, oscura y vital violencia de sus órganos sexuales”.

Si Encuesta sobre el amor es un documento sobre la Italia de la represión, en sus películas de la Trilogía de la vida (Decamerón (1971), Los cuentos de Canterbury (1972) y Las mil y unas noches (1974)) Pasolini hace una “visualización total del eros”. Pero se arrepiente posteriormente de esa “representación del erotismo” porque siente que ha sido también “instrumentalizado” por el “poder integrador del consumismo”.

En la entrevista titulada La poesía no se consume que concedió a Guiseppe Cardillo en 1969, Pasolini había expresado que “hay cosas que el sistema no puede digerir. Una de ellas, la poesía. “La poesía es inconsumible en lo más profundo, yo quiero que sea lo menos consumible posible también exteriormente…haré cine cada vez, más difícil…para que sea lo menos consumible posible”.

La respuesta a esto fue Saló o los 120 días de Sodoma (1975) su última película. En Saló, la relación sexual sodomita, la transgresión, es convertida en norma. Para Thierry Jobin, director del Festival de cine de Friburgo, Saló “impone un espejo a los italianos que les devuelve el miedo que mostraron en Encuesta sobre el amor, el miedo al cambio, a liberarse de lo que había sido la violencia fascista y el rigor católico”. Por el contrario Roberto Chiesi opina que en Saló el cineasta presenta una “metáfora de la tolerancia y permisividad de los años 70, que esconden para Pasolini la imposición de un único modelo de sexualidad, la heterosexual”.

En Encuesta sobre el amor Pasolini entrevista al escritor Ungaretti y le pregunta si existe la anormalidad sexual y de qué manera él transgrede la norma. Ungaretti le responde: “Yo personalmente soy un hombre, soy un poeta, por lo tanto ya empiezo a transgredir todas las leyes haciendo poesía”, palabras que hubieran podido salir del mismo entrevistador.

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