La fuerza de la razón
Hoy publicamos un estudio compuesto que estimula mucho la imaginación, aplicada con exactitud.


Estudio de B. Sidórov
Shakmatnoe Obozre-nie, 1981
Los estudios que solemos publicar los sábados en esta sección suelen ser posiciones que pueden darse razonablemente en una partida real, o que al menos instruyen sobre recursos muy útiles. Pero éste, propuesto por el insigne aficionado René Mayer, bien merece una excepción, por su extraordinaria belleza. Y además porque permite establecer un símil con la situación del ajedrez en el mundo: enfrentado a la competencia de mil maneras de emplear hoy el tiempo libre, pero perfectamente adaptado a las tecnologías del siglo XXI, a pesar de sus más de quince siglos de historia documentada. El alfil negro también podría ser Gari Kaspárov, candidato a la presidencia de la Federación Internacional de Ajedrez (FIDE), cuyos actuales directivos gozan de muchos recursos –no todos dignos de aplauso- para alargar aún más los 19 años de mala gestión de Kirsán Iliumyínov; la FIDE tuvo que admitir el jueves, por segunda vez, que no habido ofertas dentro del plazo alargado para el Mundial Carlsen-Anand. Volvamos al diagrama. Hay que usar la imaginación: lo ideal sería que el caballo de a3 pudiera saltar a b5 para defender al otro corcel. ¿Es posible? Sí, con mucha precisión: 1 Ah2! (hay que atraer al alfil a h2 para abrir la segunda horizontal) 1 ..Axh2 2 g3! Axg3 3 Tf4! (habilita Dh2) 3 ..Axf4 4 d6! (antes de Dh2 es necesario abrir también la quinta fila) 4 ..Axd6 5 Dh2! Axh2 6 Te5 (justo a tiempo para liberar la casilla b5) 6 ..Axe5 7 Cab5 Ah2 8 f6 (¿Qué pasa ahora? ¿Ganan las blancas?) 8 ..Axc7+! 9 Cxc7, y tablas por ahogado. Correspondencia: ajedrez@elpais.es


























































