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El Greco inspira una pieza de danza-teatro

La directora cubana Liuda Cid y la coreógrafa María Rovira ponen en escena un fresco gestual inspirado por el pintor manierista

El montaje 'Somnus Greco' de la directora teatral Liuba Cid.
El montaje 'Somnus Greco' de la directora teatral Liuba Cid.

Como parte de los primeros encargos oficiales para las celebraciones del año de El Greco, en el Teatro de Rojas se presenta el estreno hoy día 14 y mañana día 15 de Somnus Greco, pieza interdisciplinar ideada por la directora teatral Liuba Cid y apoyándose principalmente en la danza y los medios audiovisuales de última generación. Somnus Greco toma como punto de partida una de las últimas pinturas del artista: Laocconte, que al parecer dejó inconclusa y culminó su hijo Jorge Manuel. Ya la historia y particular y peripecias de esta obra (de la que existen dos versiones más en pequeño formato y que se conserva en un museo norteamericano) es en sí misma un argumento novelesco. Cid, que escribió el libreto y diseñó el espacio escénico, ha encargado la coreografía a María Rovira, que además aporta bailarines de su compañía catalana Transit Dansa. El personaje de El Greco ha sido fragmentado en dos; por una parte el actor Guillermo Dorda le da voz y tiene un alter-ego en el baile lo encarna el bailarín húngaro Ivancsa Soma, miembro del Ballet de Cámara de Madrid y que a la vez quiere acercar la plástica a los personajes en escorzo del cuadro matriz.

La complejidad del montaje, que lleva diálogos, danza, improvisación musical en directo y vídeo, intenta reflejar los enigmas de la obra pictórica de 1609 y la amplia influencia que desplegó en artistas modernos, desde los impresionistas a Pablo Picasso y Salvador Dalí. Liuba Cid rescata del cuadro la figura del caballo de Troya y lo hace protagonista del montaje a través de la ingeniería de Félix Borgés y del vídeo Mapping3D; también participa el artista multimedia Iván Andrés con los integrantes de Factoría del Mapófono, David Manso y Rodrigo Tamariz. La edición musical está elaborada por la violonchelista Pilar Ordóñez, que participa en vivo en con su instrumento.

El primer ballet inspirado por El Greco se estrenó en el Teatro de los Campos Elíseos de París el 18 de noviembre de 1920; fue una de las más publicitadas creaciones de Les Ballets Suedois [Los Ballets Suecos], la compañía que dirigían el bailarín Jean Börlin y el mecenas Rolf de Maré. El Greco acumuló un total de 176 representaciones a lo largo de las cinco temporadas de esta compañía, que incluyó una larga gira española en 1921 por Barcelona, Valencia, Madrid, Valladolid, Bilbao, Santander, La Coruña, El Ferrol, Orense, Vigo, Pontevedra y Santiago de Compostela. Börlin se inspiró en dos pinturas: El entierro del Conde de Orgaz y la panorámica de la ciudad de Toledo (que se conserva en el Metropolitan Museum de Nueva York). Según las crónicas de la época, la obra fue un éxito con su toque expresionista y renovador a la vez que inspirado en la estética del pintor apoyándose en una música de Désiré-Émile Inghelbrecht. Más en nuestros días, la otra obra que lleva el nombre de El Greco es musical, un álbum de Vangelis en 12 partes con estructura cercana al oratorio y que también tiene en sí mismo una historia compleja y cambiante que empezó en 1995 y culminó en 1998 con la edición discográfica definitiva en que participaban la soprano Montserrat Caballé y el tenor Konstantinos Paliatsaras.

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