El último retrato de Lou Reed
La última sesión del artista neoyorquino fue captada por el fotógrafo Jean-Baptiste Mondino

"Siempre una torre de fortaleza". La frase de Tom Sarig, representante de Lou Reed, basta para definir la esencia del artista neoyorquino, fallecido a los 71 años. Sarig ha colgado en la página web oficial el último retrato de Reed, captado pocas semanas antes de su muerte.
Según cuenta el mánager, el artista se prestó a posar para una sesión de fotografías destinada a un anuncio de la empresa de auriculares Parrot, propiedad de Henri Seydoux, gran amigo del músico. La sesión fue tomada por el francés Jean-Baptiste Mondino, fotógrafo de modas y director de vídeos musicales.
Su muerte supone un duro adiós para los aficionados al rock. Porque Reed era una de las voces más célebres de la historia de la música, autor de una obra en solitario excelsa y nada convencional, pero también conocido y respetado por ser el fundador de The Velvet Underground, una de las formaciones más influyentes de todos los tiempos, verdadera banda rupturista en el arte musical.
Nacido en marzo de 1942 en el barrio de Brooklyn, Reed era un genuino neoyorquino, que creció bajo la influencia de los vibrantes sonidos del doo-wop y el rhythm blues que inundaban las calles de Nueva York, siendo Frank Valli & The Four Seasons una de sus formaciones de cabecera. Amante de la literatura, pronto mostró gran interés por las letras. En la Universidad de Siracusa, conoció al poeta Delmore Schwartz con el que entabló una buena amistad e impulsó su pasión por la lírica.


























































