Un maestro absoluto

La paradoja de Reich-Ranicki es que vivió la persecución de judíos en Varsovia durante la ocupación alemana y se convirtió en el maestro absoluto de la literatura en Alemania. Tenía amor por los libros y la creación literaria, un conocimiento enciclopédico y su pasión por todo ello ha sido hasta ahora mismo porque todas las semanas elegía un poema que publicaba en el Frankfurter Allgemeine acompañado de comentarios y una explicación.
Era alguien de extrema importancia. Su programa de televisión El cuarteto literario fue clave para la cultura y para el libro en concreto. Demostró que la literatura era posible en televisión. Dijo cosas fantásticas de libros, enseñaba, prescribía, los lectores lo escuchaban, y también tenía enemigos porque ciertos escritores no le gustaban y él lo expresaba.
Cuando Reich-Ranicki habló de mi novela La historia siguiente, en 1991 en El cuarteto literario, yo no lo conocía. Después lo vi un par de veces. Y en la primera ocasión le dije: “Usted ha cambiado mi vida”. Se trataba del libro que me habían encargado en Holanda para que fuera la obra a obsequiar a los lectores por cada compra de cualquier otro título durante la Semana del libro, una larga tradición en la que de ese título elegido y No venal se pueden imprimir un millón de ejemplares, en un país de 17 millones. El efecto del comentario de Reich-Ranicki sobre La historia siguiente fue tal que hizo que la novela se convirtiera en un best-seller al vender cien mil ejemplares. En ese momento mi editora alemana tenía allí en edición de bolsillo mi novela Rituales y decidió recuperar la edición en tapa dura, de la cual se vendieron unas 200.000 copias. Por eso le dije que él había cambiado mi vida.


























































