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Park Chan-wook lleva su violencia a Hollywood

El cineasta coreano sigue los pasos de su admirado Alfred Hitchcock en ‘Stoker’

Park Chan-wook, retratado el viernes en Bilbao.
Park Chan-wook, retratado el viernes en Bilbao.

Excesos y violencia. Con un cine rebosante de ambos ingredientes, el director Park Chan-wook (Seúl, 1963) conquistó primero al público de Corea del Sur y después a los festivales europeos. Entre su docena de trabajos, Oldboy, la segunda entrega de una trilogía dedicada a la venganza, y el thriller de vampiros Thrist fueron premiados en Cannes. Ahora amplía su audiencia con Stoker, su primer rodaje en inglés con un reparto encabezado por los actores con Mia Wasikowska, Nicole Kidman y Matthew Goode en el que el sistema de Hollywood, asegura, le ha obligado a retrotraerse a su forma de trabajar 20 años atrás. “Ha sido como en mi debú”, dice. “Trabajando en Hollywood he vuelto a mis orígenes”.

La proyección de Stoker, que llegará la próxima semana a las salas comerciales españolas, inauguró el viernes la XIX edición de Fant, el Festival de Cine Fantástico de Bilbao. A primera vista, el título de la película recuerda al autor de Drácula, el escritor irlandés Bram Stoker. La trama del filme, la tranquila vida de una familia que se ve sacudida por la muerte del padre, se complica cuando aparece el tío Charlie, otro guiño indisimulado a la historia del cine: el mismo nombre del personaje de Joseph Cotten en La sombra de una duda, de Alfred Hitchcock. Park Chan-wook admite que se acumulan las miradas a otras obras del cine y la literatura. “El guion original ya contenía todas estas referencias”, explica. “Yo quise cambiar el título y el nombre del personaje pero el equipo ya se había acostumbrado. Así que me adapté pensando que añadía más complejidad a la historia, más capas a la película”.

El director está feliz con la etiqueta de “cuento gótico” con la que se presenta su película. “Yo he añadido esa característica de cuento de hadas al guion original”. Park Chan-wook cuenta que esa es la intención por la que la protagonista juega buscando los regalos de cumpleaños escondidos en su jardín. “No me preocupa el género en sí mismo, sino la historia de crecimiento de una adolescente. El guion no profundizaba en este aspecto. La niña inocente crece, y atraída por el mal se convierte en un ser diabólico”.

De Nicole Kidman, su protagonista, el director admira su papel en ‘Los otros’

Park Chan-wook toma un sorbito de té verde antes de hablar de Nicole Kidman, que interpreta a la madre de la perturbadora adolescente. Admirador confeso de Hitchcock (Park Chan-wook decidió dedicarse al cine después de ver Vértigo) ha encontrado en una actriz rubia, como su maestro, una intérprete capaz de hacer evolucionar el personaje desde la madre opresiva hasta la mujer necesitada del amor de la hija. “Su personaje en Los otros, de Amenábar, es uno de mis favoritos de su carrera”, señala. “Ha conseguido mucho éxito interpretando a mujeres fuertes, pero yo creo que en sus mejores películas encarna a seres frágiles”.

Chan-wook ha debutado en Hollywood después de 20 años de carrera en su país. La vuelta a los orígenes de la que el cineasta habla ha llegado por las limitaciones en el tiempo de rodaje que impone la producción estadounidense. Su forma de trabajar ha sufrido una importante aceleración para conseguir en 40 jornadas lo que a su ritmo normal le lleva más de 60. “Hasta ahora después de cada toma rebobinaba, repasaba lo que habíamos hecho y lo discutía con el equipo, hasta con los actores. Incluso hacía un pequeño montaje durante el proceso de rodaje. Es una pena, pero no lo he hecho en Stoker”. Rodó, reconoce, con las prisas de sus años de novato, aunque no lo lamenta. “Todos sabemos cómo se ironiza sobre la imagen de los ejecutivos de Hollywood. Sin embargo, puedo decir que son gente muy inteligente que ama el cine”.