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Un pujante anónimo paga 18.000 euros por una cena con Adrià

Un anónimo cuadruplica el precio de salida de una comida con el cocinero

En la misma subasta en Hong Kong también se vende parte de su bodega de vinos

Ferran Adriá posa en Hong Kong durante la primera de las dos subastas programadas por Sotheby's. Ampliar foto
Ferran Adriá posa en Hong Kong durante la primera de las dos subastas programadas por Sotheby's. EFE

Ferran Adrià sabe que en el siglo XXI el capital está en Oriente. Y que ese es un territorio en el que crece sin parar el interés por la gastronomía y el vino extranjeros. Sin duda, es la conjunción perfecta para el mejor chef del mundo. Por eso, con el fin de conseguir fondos para poner en marcha la Fundación que sustituirá al restaurante El Bulli, hoy ha decidido subastar en Sotheby’s Hong Kong parte de su bodega, enseres del establecimiento de Roses, y todo tipo de mercadotecnia. Sin duda, el resultado ha estado a la altura de las expectativas: los 6.518 lotes vendidos en la ex colonia británica han alcanzado un valor de 14,1 millones de dólares de Hong Kong (casi 1,5 millones de euros), una cuarta parte de lo presupuestado para poner en marcha ElBulli Foundation.

Mención especial merecen el precio que alcanzó un lote de diez vinos franceses, que se ha vendido por más de 150.000 euros, y la cifra que un pujador anónimo ha pagado por el tour ‘El Bulli Experience’, un recorrido de 48 horas guiado por el propio Adrià que culminará con una exclusiva cena para cuatro en el restaurante de su hermano: nada menos que 220.500 dólares de Hong Kong (23.000 euros), muy por encima de los 40.000 (3.800 euros) de salida. El gancho del chef se ha demostrado también con objetos menores, como un juego de cuchillos -con el logotipo de ElBulli grabado en la hoja- cuyo precio ha multiplicado por diez lo que se pedía al inicio de una subasta que se ha alargado casi siete horas.

“Volvemos muy contentos a Barcelona, sin duda esta es una buena forma de empezar ElBulli Foundation”, dijo el cocinero, al acabar la subasta, a la agencia EFE. “Queremos promover la innovación utilizando la comida como canal. Es un objetivo doble. Por un lado, buscamos preservar el legado de El Bulli; por el otro, nuestra esperanza es que uno o dos de los 30 creadores que recibiremos al año se conviertan en los líderes de la próxima revolución culinaria”, añadió Adrià en declaraciones a Bloomberg. “Va a ser una mezcla del Circo del Sol, el Museo Dalí de Barcelona, y del laboratorio del Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT)”. Y eso, sin duda, es caro.

Para ser completamente independiente, la fundación del chef catalán necesita recaudar 100 millones de euros de aquí a 2050. Y, por eso, Asia se perfila también, gracias a su espectacular crecimiento económico, como un buen vivero para buscar a los 100 o 200 socios especiales que aportarán una importante cantidad de dinero -todavía no determinada- que asegure la sostenibilidad del ambicioso proyecto. Para ello, el cocinero prepara otra subasta similar en Nueva York el 26 de abril.

De momento, la prensa local ya ha demostrado que interés no falta en Hong Kong. El diario South China Morning Post, el más importante de la ciudad, le dedica hoy un amplio -y laudatorio- reportaje titulado ‘El Bulli subasta las joyas de la corona’. “Adrià ha formado a muchos de los principales cocineros del mundo. En algún momento ha dicho que existen menos de 2.000 buenos chefs en el planeta, y que entre el 70% y el 80% de ellos han pasado tiempo con él. No sé si otros grandes cocineros estarán de acuerdo, pero creo que puede ser”, escribía la autora del texto.

El año pasado, Adrià ya dejó claro que China le interesa. Visitó Shanghái y Pekín como embajador de la Marca España, y, aunque aseguró que iba para aprender, lo cierto es que consiguió una importante exposición mediática en el gigante que se perfila como una de las mejores fuentes de inversión. Con Europa y Estados Unidos lamiéndose todavía las heridas de la crisis económica, las divisas asiáticas resultan más apetitosas que nunca.

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