José María Collado, director de orquesta de vocación

Estuvo al frente de algunas de las sinfónicas más prestigiosas del mundo

José María Collado, en un recital junto a Montserrat Caballé.
José María Collado, en un recital junto a Montserrat Caballé.RNE

Aún no nos habíamos repuesto del vacío que nos deja la muerte de José María Franco Gil, figura esencial en la dirección de orquesta e impulsor de buena parte de la música española de vanguardia del siglo XX, cuando antes de iniciarse el estreno de la reposición de Marina en el teatro de la Zarzuela, por los altavoces del teatro se dedicó un recuerdo al maestro José María Cervera Collado, fallecido el 12 de febrero.

Hijo y nieto de músicos, Collado nació en Buñol (Valencia) en 1946. Su padre fue el compositor José María Cervera Lloret, autor de zarzuelas, obras sinfónicas para orquesta y para banda, terreno en el que destacó hasta el punto de poseer el premio Maestro Villa de Madrid. Cervera Lloret fue catedrático de armonía del Conservatorio de Valencia, donde sucedió a Pedro Sosa.

José María Cervera Collado, para no usar un nombre tan largo, eliminó el primero de sus apellidos para no crear confusión al tener el mismo nombre que su padre. Con él inició su formación, continuada en el Conservatorio de Valencia, donde se tituló como violinista. Pero su vocación era dirigir orquestas y se trasladó a Italia, iniciando esos estudios con el maestro siciliano Franco Ferrara en la Accademia Chigiana de Siena, donde obtuvo Premio de Honor. Inició su carrera como director titular de la Orquesta Municipal de Valencia, pero pronto le vimos como director en otros lugares como el Festival de Montepulciano y en diversos teatros de Italia. Su vocación le lleva a Madrid en 1982 para dirigir con éxito un Simon Boccanegra de Verdi. En 1985 fue galardonado, junto al famoso barítono triestino Piero Cappucilli, con el premio Aplauso de Oro en Italia. Ese año se convierte en general musikdirektor de la ópera de Karlsruhe, donde ejerció entre 1985 y 1990. En la década de los noventa se vio inmerso en una exigente carrera internacional que, a lo largo de 20 años le llevó a ponerse al frente de las orquestas de mayor prestigio del mundo, desde la Filarmónica de Viena a la nacional de Francia, pasando por La Haya, el teatro Kirov de San Petersburgo o la Sinfónica de Berlín. En el plano de los conciertos sinfónicos ha colaborado con solistas de la talla de Mischa Maisky, Joaquín Achúcarro, Andre Watts, Gil Shaham, Heinrich Schiff, etcétera.

Pero la carrera internacional del maestro Collado se desplegó principalmente en la ópera. No hay teatro importante del mundo, sea la Scala de Milán, la Ópera de Viena, la Bastilla de París o el Metropolitan de Nueva York, por no citar los más prestigiosos de España, donde su magisterio no haya sido aplaudido. Casado con la distinguida pianista María Enriqueta Navarro, José María Collado demostró en obras como Sinfonietta ser también un notable compositor. Recordemos finalmente que Montserrat Caballé siempre quiso que fuese él quien dirigiese sus recitales por todo el mundo.

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