Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

La interminable espera por la Ley de Mecenazgo

“Aún es un borrador”, dice Lassalle en el Foro de Industrias Culturales

Desde la izquierda, José María Lassalle, Ignacio Polanco y el cineasta Pere Portabella. Ampliar foto
Desde la izquierda, José María Lassalle, Ignacio Polanco y el cineasta Pere Portabella.

A José María Lassalle no le gusta mezclar la política con las metáforas. Tampoco con la dialéctica, aunque el secretario de Estado de Cultura tuvo que fajarse con un auditorio bastante caliente ayer en el IV Foro de Industrias Culturales —organizado por las fundaciones Santillana, cuyo presidente, Ignacio Polanco, asistió, y Alternativas— que trata de la financiación del sector. Lo hizo echando mano de citas a Adorno, Wittgestein o Thomas Mann, pero se olvidó quizá el autor que mejor podría definir el cariz que está tomando la tramitación de la Ley de Mecenazgo, la propuesta cultural estrella del Gobierno del PP: Franz Kafka.

La situación descrita por los ponentes de la actual situación de la financiación de la cultura podría definirse, en efecto, de kafkiana. Para encarar el panorama de la crisis, la norma es crucial. Cambiará, agilizará y facilitará el sostenimiento de un sector que va a sufrir sucesivos recortes públicos. Pero, ¿dónde se encuentra la ley que al principio de la legislatura consideraban prioritaria?

“De momento es un borrador de anteproyecto”, afirmó ayer en el Reina Sofía, donde se viene celebrando el foro hace tres años, el subdirector de Industrias Culturales, Faustino Díaz Fortuny. Por la impresión que dio Lassalle, sacar adelante el proyecto cuesta sangre, sudor y lágrimas. El responsable de Cultura repitió varias veces: “Por el empeño personal de algunos”. Un empeño que encuentra graves tropiezos con Hacienda. El ministerio de Cristóbal Montoro no ve con buenos ojos una norma que promueva exenciones fiscales.

Fue un problema que puso sobre la mesa Pedro Pérez, presidente de la Asociación de Productores Audiovisuales. “Para defender sus propuestas, el Gobierno se debe mostrar como un interlocutor y no varios dependiendo de la posición de Cultura o Hacienda. Tenemos un Gobierno en el que en Cultura se habla de impuestos y en Hacienda de Cultura”. Eso, por no hablar del negro panorama que han supuesto para el sector los recortes públicos de en torno al 30% del presupuesto y la subida del IVA hasta el 21%, “la más alta de Europa”, según Nicolás Sartorius, vicepresidente de la Fundación Alternativas, a cuyo juicio, “estamos viviendo un auténtico tsunami contra ese mundo”.

La ley hace falta, según Francesca Mingella, presidenta de Art Partners España, “para salvar los muebles”. Pero tampoco debería servir para que el sector público se lave las manos. Lassalle asegura que la Cultura es un asunto de Estado y defiende abiertamente un modelo anglosajón para la norma que anime y abra la posibilidad a la sociedad civil de participar plenamente en la cultura: “El mecenazgo no es cosa de ricos”, aseguró. La iniciativa urge. De lo contrario, un sector que supone ahora el 4% del PIB y da empleo a medio millón de personas, puede acabar perjudicado de un modo irreparable, como se puso de manifiesto ayer. “En porcentaje, podría sufrir un daño similar al de la construcción en España”, avisó el responsable de los productores audiovisuales.